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sábado, 9 de febrero de 2019

Palacio Valdés y Pérez Galdós en Covadonga


Muchas son las personas que a lo largo de la historia han visitado el Santuario de Covadonga y nos han dejado testimonio de su paso por este maravilloso lugar. Uno de ellos ha sido el escritor y crítico literario asturiano Armando Palacio Valdés, quien en su niñez sufrió un aparatoso accidente al caerse del caballo que montaba. Tras haber estado bastante enfermo, una vez restablecido le dijo a su madre que se había ofrecido a ir en peregrinación al Santuario de la Virgen de Covadonga.
    Como él mismo narra en la revista La Esfera, justo ahora hace cien años: “Me ofrecí, sí, pero fue después de hallarme bueno, y no por devoción, sino por el gusto de visitar el paraje donde se había iniciado la Reconquista”.
    Ese niño de buena posición no había descubierto todavía la belleza de Covadonga, recreada como un pequeño paraíso que sigue atrayendo, a lo largo de los siglos, a infinidad de peregrinos y visitantes en busca de una experiencia en plena naturaleza o que suplican paz y consuelo a la madre del Creador.
    Rápidamente su madre, Eduarda, se apresuró a dar cumplimiento a la promesa de su hijo y preparó el viaje que llevaría a Palacio Valdés a conocer Covadonga. Llegaron a última hora de la tarde, cuando ya el sol se estaba poniendo. Fue tanta la emoción que sintió al elevar los ojos, ver abrirse la vegetación y encontrarse con la tenue luz que alumbraba aquel agujero negro en el centro de una gran pared de roca caliza que su corazón comenzó a latir con fuerza, y su mente lo transportó a ese época en la que Pelayo buscó refugio y amparo en los huecos del monte Auseva. Al pisar el santuario no pudo más que exclamar: “¡Santiago y cierra España!”. El cochero, que estaba bajando las maletas, al escuchar la expresión, quedó tan sorprendido que soltó una gran carcajada al ver que aquel niño era capaz de hacer públicos unos sentimientos que muchos albergaban dentro de sí.  
    Volvió de nuevo Palacio Valdés a Covadonga en 1879, esta vez acompañado de su ilustre amigo y compañero Benito Pérez Galdós, autor de obras tan conocidas como Fortunata y Jacinta, Doña Perfecta o El Amigo Manso, libro en el que utiliza su ironía para poner en ridículo a una sociedad que menospreciaba el conocimiento, dando sólo crédito a las apariencias, y en el que describe la zona de Parres y Covadonga. A Pérez Galdós quiso enseñarle los paisajes de abundante vegetación, altas rocas y el fluir de las aguas que tanto le impactaron en su primera visita. Recorrieron los principales parajes con más curiosidad que unción, estudiaron los diferentes tipos de labriegos de la zona, interrogaron a los canónigos, compraron algún recuerdo para sus respectivas familias y escucharon las curiosas versiones que tanto eclesiásticos como seglares les contaron sobre los hechos allí sucedidos. De este modo, casi sin darse cuenta, les llegó la hora de cenar y de acostarse. Si duras estaban las chuletas que les sirvieron, más dura encontraron la cama donde habrían de dormir aquella misma noche. Tras un largo rato de conversación sobre libros, novelas, discusiones del Ateneo, críticos y editores, acabaron sucumbiendo al cansancio de la jornada y durmieron toda la noche sin pensar en las incomodidades ni en dónde se encontraban.
    A pesar de no ser muy piadoso, no sería esa la última vez que Palacio Valdés pisara Covadonga. Transcurridos los años -ya como escritor consagrado-  regresó al santuario del monte Auseva. El memorable suceso allí ocurrido – como él mismo relató – esta vez se le apareció bajo otra luz distinta.  Aquella gran hazaña de lucha de guerreros astures contra los sarracenos, que en su niñez parecía engrandecerse aún más, hoy la veía desde otro enfoque: “Es casi seguro que en la batalla de Covadonga no peleasen más de trescientos cristianos contra una pequeña columna sarracena que salió en su persecución, como afirman los historiadores árabes. Pero aquellos cristianos eran un símbolo, y un símbolo no tiene límites. Poned trescientos mil y será muy poco, poned tres millones, y lo mismo. Porque aquellos cristianos encarnaban la moral y el derecho: toda la justicia se hallaba entre sus manos en aquel momento. Los hechos no tienen más valor que el que nuestra alma les quiere dar”, decía.
    A los pies de la Santina reflexionó sobre la humanidad que “no vive de guarismos, sino de verdad, de justicia, de belleza, de valor y de genio. Y cuando todo esto se reúne a la vez, como en la inmortal batalla de Covadonga, no debe sorprender que la Virgen la dirigiese y los ángeles hayan asistido a ella”.
    Palacio Valdés, cuando le sorprendía una gran emoción, no era capaz de reprimirla y la dejaba escapar en frecuentes exclamaciones de entusiasmo. Sin embargo, muchas son las personas acostumbradas a vivir en bellos parajes y no ser capaces de apreciar la belleza que los rodea. Donde unos ven simples rocas, otros ven un paisaje sin igual; donde unos ven el escenario de una gran batalla, otros lo tildan como un paraje donde, una simple escaramuza, comenzó la rebelión de Pelayo.
    Por lo tanto, como nos dice la conocida frase del poema de Ramón de Campoamor: “…nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con el que se mira”.

Javier Remis Fernández.
(Museo de Covadonga)

sábado, 12 de enero de 2019


Ya se puede ver a la Santina en directo desde cualquier parte del mundo
Desde el pasado jueves, 10 de enero, ya se puede ver, en tiempo real, a la Virgen de Covadonga desde cualquier lugar del mundo a través de un canal de YouTube gracias a una cámara instalada en el lateral de la capilla de la Santa Cueva.
La emisión en streaming las 24 h. del día hace posible que cualquier persona, indistintamente del lugar donde se encuentre, tenga hilo directo para contemplar a la “Reina de Nuestra Montaña” sólo con entrar en: Santa Cueva – Santuario de Covadonga – 24 h.  del canal YouTube.
Acercar la Santina a todos los fieles que no puedan acercarse hasta el Santuario, por cualquier circunstancia, es una de las prioridades del Cabildo del Santuario, como ya mostró el pasado mes de septiembre de 2018 cuando comenzó a retransmitir en pruebas las celebraciones de la Novena en honor a la Virgen y el día de su festividad.
De este modo, cualquier persona con acceso a internet podrá seguir a través de la red las celebraciones religiosas que se llevan a cabo en la Santa Cueva, como por ejemplo la misa diaria de las 13:30 h. (de lunes a viernes), la de las 11:00 h. (los sábados, domingos y festivos) o el rezo del Santo Rosario que tiene lugar todos los días a las 17:00 h. 
Próximamente, a esta retransmisión en directo, se le unirán las celebraciones que se lleven a cabo en la Basílica, con lo que se pretende llegar al mayor número de fieles en todo el mundo, igual que sucede en otros santuarios internacionales como el de Fátima, en Portugal, Lourdes, en Francia o Guadalupe, en México.




viernes, 4 de agosto de 2017

Nuevo Abad en el Santuario de Covadonga

Covadonga tiene "una misión religiosa y no turística", dice el abad al tomar posesión. 
Artículo de Cristina Corte publicado el 4/8/2017 en el diario La Nueva España. 

"El Santuario tiene que estar abierto al resto de la Diócesis y al resto del mundo", pero tiene un trasfondo religioso y no turístico. Así lo señaló ayer el nuevo abad del Santuario de Covadonga, el avilesino Adolfo Mariño Gutiérrez, minutos antes de tomar posesión de su cargo en la basílica del Real Sitio. La ceremonia, oficiada a mediodía por el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, fue sencilla (duró 17 minutos) por expreso deseo del nuevo abad que, según los que le conocen, huye de toda ostentación y parafernalia. 
El acto, en el que participaron 18 sacerdotes, fue seguido de cerca por más de medio millar de fieles y curiosos. "Mira, si es el arzobispo", se sorprendían algunos asistentes antes de tomar asiento para participar en la misa que tuvo lugar tras la toma de posesión de Mariño. En los primeros bancos de la basílica de Covadonga también se pudieron vislumbrar rostros de la política como el del alcalde de Cangas de Onís, José Manuel González Castro y la diputada del PP Marifé Gómez. La congregación de las Hijas de Santa María del Corazón de Jesús, que desde 2014 se ocupan de la Casa de Ejercicios del Santuario, también quiso arropar al nuevo abad, en un evento que sirvió para la toma de posesión como canónigo de Covadonga de Alejandro González Alonso "Jano", que además se ocupará de las parroquias de Amieva y Ponga como lo lleva haciendo desde el verano de 2014. "En estos momentos en que parece que la fe no es tan manifiesta Covadonga ha significado algo incluso para los no creyentes", celebró "Jano". 
El nuevo abad de Covadonga, que desde 2003 se ocupaba de la parroquia de San José de Gijón, toma el relevo de Juan José Tuñón Escalada (que ejerció casi una década) en un momento crucial para Covadonga: el del centenario de la coronación canónica de la Santina, que se celebrará entre el 8 de septiembre de 2017 y el 8 de septiembre de 2018. Algunos aspectos de la toma seguirán en manos de Tuñón, especialista en patrimonio e historia de la Iglesia de Asturias que supervisará la reestructuración del Museo de Covadonga y de la exposición temporal que allí tendrá lugar. Tuñón, que no acudió ayer a la ceremonia, ha sido designado como párroco de San Francisco de Asís (Oviedo). 
A poco más de un mes para la celebración de la fiesta de la Santina (el 8 de septiembre), Mariño reconoció que tiene por delante "una gran responsabilidad" y prometió trabajar duro. El abad, que nació en Avilés en 1953 y fue ordenado sacerdote en mayo de 1979, aclaró que su misión es "religiosa, no turística". 
No obstante desde su nombramiento los visitantes notan cierta relajación en las normas de protocolo en Covadonga. Un ejemplo: hasta ahora sólo algunas personalidades notables o equipos de fútbol como el Sporting o el Oviedo podían posar junto a la Virgen de Covadonga en la Cueva. Un cartel ubicado frente a la imagen de la Santina prohibía expresamente tomar fotografías a la gente de a pie, una medida que el nuevo abad ya manifestó en sus círculos más cercanos la intención de abolir.

domingo, 3 de marzo de 2013

Donaciones del Concejo de Onís a la Virgen de Covadonga.

En 1918 tuvo lugar la Coronación canónica de la Virgen de Covadonga. Ese mismo año, en toda Asturias se formaron Juntas Diocesanas para recaudar fondos a modo de ofrendas o donativos con el fin de sufragar los gastos de los actos previstos, así como realizar una corona para la Virgen. Lo recaudado en la Parroquia de Santa Eulalia de Onís, según nos cuenta el periódico El Candil del Hogar, sumó un total de cuatrocientas cincuenta pesetas con cuarenta y cinco céntimos, cifra nada desdeñable para un concejo tan pequeño y para la fecha en la que se llevó a cabo.
Estos donativos se reflejan en la Revista Covadonga de fecha 6 de marzo de 1918. En ésta aparecen los nombres de vecinos de Benia, Talavero, Sirviella, Villar y otros pueblos. Seguro que muchos vecinos del concejo de Onís hoy todavía reconocen a personas y familiares que aparecen en esta lista.
 
 Los donativos fueron los siguientes:
     Nombres                                    Donativo
José Muñiz                              50 Ctmos.
Inocencio Niembro                25 Ctmos.
Policarpo Díaz Caneja           50 Ctmos.
Enrique del Cueto                  10 Ctmos.
Luisa del Collado                   50 Ctmos.
Elvira Traviesa                       10 Ctmos.
Carmen Martínez                         1 Ptas.
Florentina Álvarez                 25 Ctmos.
Ramón Remis                         25 Ctmos.
Antonia Sánchez                    25 Ctmos.
José Cayarga                           10 Ctmos.
María Cayarga                        10 Ctmos.
Celestina Álvarez                   25 Ctmos.
Perico González                     15 Ctmos.
Natividad Amieva                 25 Ctmos.
Concha Noriega Labra                5 Ptas.
Agustina Niembro                 50 Ctmos.
Balbino Remis                        25 Ctmos.
Petra Riaño                             20 Ctmos.
Ana Piñán                                     5 Ptas.
Concepción del Coro             50 Ctmos.
Esperanza Teresa                         1 Ptas.
Victoria Suárez                       20 Ctmos.
Pepín Teresa                            2,50 Ptas.
Luisa Remis                             2,50 Ptas.
Alfonso Sierra                         50 Ctmos.
Vicente Iglesias                             1 Ptas.
María Huerta                          20 Ctmos.
Teresa Remis                          20 Ctmos.
Amalia Meré                           20 Ctmos.
Alejandro Tomás                   50 Ctmos.
Antonia Labra                        15 Ctmos.
Rufina García                                1 Ptas.
Visita Martínez                       50 Ctmos.
Laura Iglesias                         10 Ctmos.
Jacoba Huerta                         10 Ctmos.
Cándida Gavito                      25 Ctmos.
Eustaquia Quesada                10 Ctmos.
María Muñíz                             5 Ctmos.
Cándida Berdayes                  10 Ctmos.
Josefa Rodríguez                    10 Ctmos.
Agustina Sierra                      10 Ctmos.
Quintina Álvarez                   10 Ctmos.
María Díaz                              10 Ctmos.
María Díaz                              10 Ctmos.
Silvio del Collado                  10 Ctmos.
Roque Fernández                   10 Ctmos.
Prudencia Remis                    10 Ctmos.
Amadora Suárez                    10 Ctmos.
Isabel Pérez                             50 Ctmos.
Félix Martínez                        50 Ctmos.
Antonio Merino                     10 Ctmos.
Fernando Alonso                         2 Ptas.
Amalia Pellico                        10 Ctmos.
Isabel Remis                            10 Ctmos.
Josefa Álvarez                        50 Ctmos.
Antonia Álvarez                           1 Ptas.
Ginés Priede                           50 Ctmos.
Faustina Noriega                   50 Ctmos.
Consuelo Suárez                      5 Ctmos.
Luisa Noriega                           100 Ptas.
Filomena Gómez-Pellico
de Iravedra                                100 Ptas.
Carmen Posada                            5 Ptas.
Teresa Ibusurrinsaga                   5 Ptas.
María Bustillo                               1 Ptas.
Virginia Zapín                              1 Ptas.
Carmen Noriega                           5 Ptas.
Consuelo Noriega                        5 Ptas.
Concha Noriega                           3 Ptas.
Emilia Fiquet de Noriega            3 Ptas.
Concha González                         5 Ptas.
Manolina González                      2 Ptas.
Samuel Casado                             1 Ptas.
Robustiano Villoria                      5 Ptas.
Francisco Peláez                           5 Ptas.
Soledad Peláez                             1 Ptas.
Ramona Peláez                             1 Ptas.
Josefa Peláez                                 1 Ptas.
Lolina Solaurre                       50 Ctmos.
María Solaurre                        50 Ctmos.
Milagros Cosío                             5 Ptas.
Benito Inclán                                 5 Ptas.
Eugenia Arango                           5 Ptas.
Ángel Niembro                            1 Ptas.
Celestina Martínez                       5 Ptas.
Francisco Díaz                        10 Ctmos.
José María Díaz                      10 Ctmos.
Joaquina Fernández               10 Ctmos.
Manuela Amieva                   25 Ctmos.
Miguel Blanco                        25 Ctmos.
Ramón Remis García             25 Ctmos.
Pilar Velasco                                 1 Ptas.
Teodora Velasco                           1 Ptas.
Alberto Abascal                     2 5 Ctmos.
Miguel Noriega González          2 Ptas.
Visita Valle                              10 Ctmos.
Esperanza Marcos                        1 Ptas.
Los Cadenabas                             2 Ptas.
Conchita Carrillo                          1 Ptas.
Ramona Sotres                       10 Ctmos.
Petra Esperanza Huerta        20 Ctmos.
Ramona Remis Peláez           30 Ctmos.
María Llaca                             50 Ctmos.
Carmen Bustillo                     50 Ctmos.
Benita Iglesias                         25 Ctmos.
Enrique Noriega                           1 Ptas.
Florentina Niembro               50 Ctmos.
Adelaida Gutiérrez                50 Ctmos.
Ramona Pantiga                     20 Ctmos.
Mª Paz Gómez-Pellico                 5 Ptas.
Ramona Sotres                       10 Ctmos.
Matilde Sotres                        25 Ctmos.
Sinforiana Cosío                     30 Ctmos.
Higinia Blanco                        50 Ctmos.
Un católico                                    1 Ptas.
Pido perdón si en algunos nombres o apellidos aparecen errores. Los que he visto los he corregido. Al no conocer a muchas de las personas los nombres que fueron transcritos en la Revista Covadonga aparecen con erratas.

Sirva esta lista de homenaje a todos aquellos vecinos de Onís que coloboraron en los actos de Coronación de la Santina y que Dios los tenga en su gloria.


viernes, 27 de julio de 2012

El diario La Nueva España entrevista al Abad de Covadonga: "La principal preocupación en Covadonga es mantener viva la espiritualidad".

-Después de cuatro años como abad de Covadonga, ¿cuál es su balance?
-El balance es muy positivo porque es un lugar muy entrañable para los asturianos y de una gran proyección. Es una experiencia humana y sacerdotal que enriquece profundamente. Tiene su complejidad, no es una labor fácil, porque hay que tener en cuenta muchos aspectos y la sensibilidad con que todos miramos a Covadonga.
-¿Dónde encuentra la mayor complejidad?
-Uno debe de ser muy sensible a la pluralidad de matices, estar abierto a la idea que cada uno tiene. Covadonga es un lugar profundamente espiritual, pero también abierto a unos visitantes que no siempre son peregrinos. Es fundamental la actitud de diálogo y de acogida, que responde al espíritu de todo santuario, y más en este caso. Exige armonía de corazón y de espíritu y un conocimiento profundo de la honda significación de Covadonga.
-¿En qué consiste, exactamente, ser el abad de Covadonga?
-En velar por que el santuario mantenga su identidad y su lenguaje, inicial y fundamentalmente espiritual. Estar muy abierto a la realidad humana y eclesial que nos rodea; la gente viene con sus historias, vivencias y mentalidad. Coordinar el santuario, haciendo que sea un lugar, sobre todo, de acogida. Tenemos el santuario, la santa cueva, la escolanía, la acogida de peregrinos, etcétera. También mantener una estrecha colaboración con el Arzobispo y ser muy sensible a las necesidades que plantea el santuario, que van cambiando.
-¿Cómo ha evolucionado el número de visitantes?
-Ha crecido considerablemente. A lo largo del año supera los dos millones y medio de personas. Es una cifra muy significativa.
-¿Cómo es un día rutinario en su vida en el santuario?
-Alas 8:30 horas estamos en la Basílica para la oración de la mañana y la misa. Después desayunamos los sacerdotes juntos y programamos las tareas del día. Suelo celebrar la misa de la santa cueva y dedico la mañana a tareas y gestiones del santuario. Comemos en común, y por la tarde preparo alguna conferencia o publicación, hasta las 18:30 horas, cuando tenemos el rezo. Hasta la hora de la cena solemos atender tareas propias del santuario. Siempre es un programa abierto porque a Covadonga llega mucha gente y para mí es una prioridad el estar lo más disponible que pueda para atenderla.
-¿Qué significa Covadonga para los asturianos?
-Mucho. Venir a Covadonga nos ayuda a comprender el alma de Asturias, su historia, su espiritualidad y su sensibilidad. No sólo por la naturaleza o por la historia, sino también por cómo rezamos, cómo venimos. La religiosidad en otras zonas de España es más expresiva, aquí en Asturias los sentimientos son más contenidos, pero intensos. Estando aquí, uno se da cuenta de lo hondo, lo profundo que está metido en el alma de los asturianos.
-¿Y para usted?
-Soy asturiano, por lo que participo de ese sentimiento y de las emociones que sentimos en Covadonga. Como sacerdote, el santuario es parte muy importante de la vida de la Iglesia en Asturias. Como historiador, estar en un lugar con una historia tan definida con su identidad me produce una satisfacción enorme. En el plano pastoral, la riqueza humana del contacto con los peregrinos, con situaciones muy diversas, me enriquece enormemente. A Covadonga se viene con el corazón casi en la mano.
-¿Perciben aquí la situación económica y social que se vive en el país?
-Sí, percibimos la situación de crisis, que no sólo es económica, afecta a valores muy profundos. No sólo en el ámbito de los aspectos materiales o económicos, sino también porque vemos que la gente viene con bastante tristeza, con desesperanza, con mucha preocupación. Eso permite percibir que se viene a Covadonga buscando aliento, fortaleza, ánimo, esperanza.
-¿Cómo cree que conviven en Covadonga la dimensión espiritual y la turística?
-No son en absoluto excluyentes. Nosotros solemos hablar de visitantes. Pueden venir con motivación preferencialmente religiosa y la visita es una peregrinación. Llegan desde Asturias, de otroslugares de España o de fuera, muchos de Estados Unidos, México e Hispanoamérica. Luego, está el visitante que viene a conocer Asturias, que puede tener una vivencia religiosa aunque no haya venido con ese motivo, y hay una parte cuya prioridad es turística. Nuestra principal preocupación es manter viva la espiritualidad, un mensaje, una luz que creemos que también enriquece a quien puede venir solo por turismo.
-Han reforzado los lazos con la emigración asturiana, ¿cómo lo sienten afuera?
-Tienen una hondísima tradición en Covadonga y su visita es extraodrinaria, vienen familias enteras y arrastran a sus familiares de aquí. Estuve recientemente en Venenzuela y abrimos un cauce de comunicación; ahora estamos desarrollando un proyecto de restauración de la exedra de La Santina. Lo promueven y financian desde allí, buscando que haya un signo de esa devoción de la emigración asturiana hacia Covadonga.
-¿Qué otros elementos necesitan restauración en Covadonga?
-Hay muchas cosas que piden un mantenimiento, como la pavimentación de la explanada de la Basílica. Barajamos, además, una ampliación y reordenación del Museo y nos gustaría que hubiera una sala de exposiciones temporales, para que parte del patrimonio se pudiese dar a conocer un poco más. El santuario es un espacio tan abierto y de tal proyección que abre muchas posibilidades.
-En otoño comienzan la Novena del Año de la Fe.
-Sí, ha sido promovido por el Papa para toda la Iglesia Católica y, aunque empieza en octubre, en septiembre va a venir el Nuncio Apostólico en España. Será un momento extraordinario, intenso, vendrán personas de todas las parroquias y todos los grupos. Queremos que toda la renovación en las mejoras de la santa cueva, la exedra y demás componentes de tipo litúrgico y simbólico estén preparados para ese momento.
-Dos tiendas del santuario fueron objeto de robos hace algunas semanas, ¿cómo lo han vivido?
-Es una experiencia triste, dura, difícil y desagradable, que nos ha obligado a intensificar la seguridad en el santuario. Pero no nos impide seguir mimando, cuidando y poniendo ilusión en lo que Covadonga significa. Este es un lugar abierto en el sentido más amplio y positivo de la palabra, es un lugar de paz y tranquilidad.
Historiador y sacerdote
Juan José Tuñón nació en Pola de Lena en 1956, estudió en el Seminario de Oviedo y obtuvo la licenciatura en Geografía e Historia en la Universidad de la capital asturiana. Además, es licenciado y doctorado en Historia de la Iglesia por la Universidad Gregoriana de Roma y diplomado en Archivística, Paleografía y Diplomática en el Archivo Vaticano. Destaca su faceta como docente en el Seminario de Oviedoy su dilatada experiencia como párroco de Naveces, Santa María del Mar, Santiago del Monte y Bayas, todos ellos pueblos del concejo de Castrillón, donde estuvo 23 años. En 2008 fue nombrado Abad de Covadonga por el anterior arzobispo, Carlos Osoro. Pertenece a varias comisiones de patrimonio. Es miembro del Real Instituto de Estudios Asturianos (RIDEA) desde marzo y buen conocedor de la historia de Covadonga, sobre la cual ha realizado varios trabajos, como «Patronazgo real y vida capitular en Covadonga (s.XVIII)» e «Intervención episcopal y religiosidad popular en Covadonga (s.XVI-XIX)».
Publicado por Patricia Martínez
Diario la Nueva España 27/7/2012

domingo, 13 de mayo de 2012

HIMNO DE LA VIRGEN DE COVADONGA

Bendita la Reina de nuestra montaña,
Que tiene por trono la cuna de España
Y brilla en la altura más bella que el sol.
¡Es madre y es Reina! Venid, peregrinos,
Que ante ella se aspiran amores divinos
Y en ella está el alma del pueblo español.

Dios te salve, Reina y Madre
Del pueblo que hoy te corona,
Y en los cánticos que entona
Te da el alma y corazón.
Causa de nuestra alegría,
Vida y esperanza nuestra,
Bendice a la patria y muestra
Que sus hijos tuyos son.

Como una estrella del alba,
Brilla anunciando la gloria;
Y es el pórtico su gruta
Del templo de nuestra historia;
Ella es el cielo y la patria,
Y el heroísmo y la fe;
Y besa el alma de España
Quien llega a besar su pie.

¡Virgen de Covadonga, Virgen Gloriosa!
Flor del cielo que aromas nuestra montaña;
Tú eres la más amante, la más hermosa,
Reina de los que triunfan, Reina de España.
Nuestros padres sus ojos a Ti volvieron,
Y una patria en tus ojos adivinaron;
Con tu nombre en los labios por Ti lucharon,
Con tu amor en las almas por Ti vencieron.

Bendita la Reina de nuestra montaña,
Que tiene por trono la cuna de España
Y brilla en la altura más bella que el sol.
¡Es madre y es Reina! Venid, peregrinos,
Que ante ella se aspiran amores divinos
Y en ella está el alma del pueblo español.

jueves, 26 de abril de 2012

La Santa Cueva en la actualidad

La última reforma, que comienza tras finalizar la Guerra Civil Española, es de mediados de los años cuarenta y se debe al insigne arquitecto D. Luis Menéndez Pidal, Miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y por aquel entonces Arquitecto Conservador de Monumentos Nacionales.
En la actualidad se puede acceder a la Santa Cueva por las escaleras del “perdón” o de las “promesas” con sus 105 escalones y también por el túnel que hay desde la explanada alta de la Basílica, construido en 1908 por César García de Castro. Durante las obras de Menéndez Pidal, debido a la fuerte masa de aire que entraba por este acceso, además de poder dar luminosidad y contar una impresionante vista de la Basílica, hacia la mitad se abrió un hueco donde se colocaron tres cruces de piedra. Éstas, en su base, llevan una inscripción en letras romanas que corresponde al año en el que fueron colocadas: MCMXLIV. (1944).
Si la opción elegida para el acceso a la Santa Cueva es la de las escaleras de las promesas antes de entrar en la antecueva nos encontraremos con un medallón de bronce en el que aparece la efigie de Juan XXIII, obra del escultor Gerardo Zaragoza, que recuerda la visita realizada en 1954 por el Cardenal Patriarca de Venecia, Giusseppe Roncalli, futuro Juan XIII.
La inscripción dice lo siguiente:
“YO AMO A LA MADONNA DE COVADONGA COMO LA AMÁIS VOSOTROS LOS ASTURIANOS. TENGO SU IMAGEN EN MI DORMITORIO Y PARA ELLA ES MI PRIMERA ORACION DE LA MAÑANA”.
La verja-puerta de hierro forjado con la que nos encontraremos al finalizar tras los últimos peldaños es obra del cerrajero de Toledo Julio Pascual.
Su inscripción nos dice:
 AQUÍ, AL NOMBRE DE LA MADRE DE DIOS,
DE ENTRE LAS ROCAS, SOBRE LAS CUMBRES,
SURGIÓ ESPAÑA.
A nuestra derecha, podemos ver una gran pila de agua bendita, tallada en piedra, con la inscripción ideada por el canónigo del Santuario el M. I. don Martín Andréu Valdés:
 + SANCTA * ET * INNOCENS * CREATVRA
AQVAE * SITIENTI * POPVLO * DE
PETRA * PRODVCTA+
+ IN * NOMINE PATRIS + ET FILII +
ET SPIRITUS SANCTI + AMEN +
  (“Santa e inocente criatura del agua sacada de la roca para el pueblo sediento. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén”).
Enfrente, hay dos lápidas de piedra que recuerdan la visita de la Reina Isabel II al Santuario.
La de la derecha dice:
                                                            EL DÍA 28 DE AGOSTO DE 1858
VISITARON ESTA SAGRADA CUEVA
SS. MM. Y AA. RR. LA REINA DE ESPAÑA
DÑA ISABEL II, SU AUGUSTO ESPOSO
D. FRANCISCO DE ASÍS
Y LOS SERENÍSIMOS SEÑORES
D. ALFONSO, PRÍNCIPE DE ASTURIAS,
Y Dª.  MARÍA ISABEL FRANCISCA DE ASÍS,
INFANTA DE ESPAÑA.
EN DICHO DÍA Y EN ESTE MISMO SITIO
LES FUE ADMINISTRADO A SS. AA. RR.
EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACION

y la de la izquierda:

EL 28 DE AGOSTO DE 1858
DESPUÉS DE RECORRER
APOSTÓLICAMENTE TODA ASTURIAS
SAN ANTONIO MARÍA CLARET,
PEREGRINO DE LA SANTINA,
CELEBRÓ LA EUCARISTÍA
EN ESTA SANTA CUEVA.

Subiendo los últimos nueve peldaños que hay hacia la cueva encontramos otra puerta de hierro forjado construida en los talleres de Lorenzana, de Oviedo, siendo la crestería, friso y cerrojo realizados por el anteriormente nombrado Julio Pascual.
Su inscripción por el lado de la antecueva es la siguiente:
 * SANCTA MARIA DE COBADONGA ORA PRO NOBIS *
Y ya dentro de la Cueva:
 *AVE MARIA - GRATIA PLENA,
DOMINVS TECVM, BENEDICTA TV
IN MVLIERIBVS *
Una vez dentro del lugar Santo, a nuestra derecha leemos una inscripción que nos recuerda que:
“En Covadonga nació la Institución Teresiana
fundada por Pedro Poveda
Canónigo de este Cabildo
1906 -1913
Aquí es donde se venera la imagen de la Virgen que es una talla de madera policromada del siglo XVI. Aunque se presenta vestida bajo su manto oculta una talla de popular belleza. En el año 1777 un incendió destruyó la primitiva imagen que era una sedente, es decir, estaba sentada mientras que la actual aparece erguida y fue una donación del Cabildo de la Catedral de Oviedo en el año 1778 como compensación a la pérdida sufrida de la imagen primitiva. Situada en la parte más próxima al fondo de la Cueva, puede ser visible desde la explanada construida bajo la misma a continuación del estanque. El altar es de piedra y lleva en su frontal una representación alegórica e idealizada de la batalla de Covadonga. Es una escena en que lo referente al cielo está en color celeste; los cristianos aparecen en plata y los musulmanes, en bronce. En el centro y a lo alto de éste aparece la imagen de la Virgen rodeada de ángeles que descienden en ayuda de los cristianos, los cuales, abanderados por Pelayo repelen el ataque de las tropas islámicas. Sobre la cabeza de la Virgen puede leerse la siguiente leyenda: EXVRGE – DOMINE – IVDICA – CAVSAM -  TVAM (Levántate, Señor; juzga tu causa). En la exedra semicircular que separa la imagen de la roca están representados (en unos arcos, imitación del prerrománico) los distintos reyes de la monarquía asturiana entre los que se encuentran Pelayo, Alfonso I, Fruela I, Alfonso II, Ramiro I, Ordoño I y Alfonso III. Forman un semicírculo en torno a la Virgen. En el frontal están los cuatro arcángeles: Miguel, Rafael, Gabriel y Uriel.
Tanto el frontal como la exedra fueron labrados por Juan José García, siendo quizás, en los años en que realizó estos trabajos, el más elevado representante de la orfebrería en España.
A la derecha, excavado en la roca, se encuentra el sepulcro de don Pelayo. Enterrado junto con su mujer Gaudiosa y su hermana en una iglesia cercana, llamada Santa Eulalia (o Santa Olaya) de Abamia (Corao), posteriormente sus restos fueron trasladados a la Santa Cueva en tiempos de Alfonso X “el Sabio”. Pudiera ser que se llevara sólo algún resto, porque según comenta el Conde de la Vega del Sella, en su obra, El dolmen de la Capilla de Santa Cruz, (Memoria núm. 22. Junta para la Ampliación de Estudios, 1919, pp. 37-38): “Según versión oída a un testigo presencial, en la visita que hizo el Rey Alfonso XII al Santuario de Covadonga, fueron examinados los sepulcros que allí se encuentran, no hallándose en el de Pelayo más que un fémur de grandes dimensiones y una chapa delgada de plata en forma de doble cinto”.
En un principio debió ocupar el sepulcro un lugar en el centro de la cueva, siendo trasladado después del incendio de 1777 al lugar que hoy ocupa. Desde entonces, sólo se han hecho en él pequeñas variaciones en su cerramiento. La inscripción que hay en su tumba dice lo siguiente:
AQVI YAZE EL S REY DON PELAIO
ELLETO EL ANO DE 716 QVE EN
ESTA MILACROSA CVEBA COME
NZO LA RESTAURACION  DE ESPA
NA BENZIDOS LOS MOROS FALLECIO
ANO 737 Y LE ACOPAÑA SS MVSER Y ERMANA

(Aquí yace el señor rey don Pelayo,
electo en el año de 716 que en
esta milagrosa cueva comenzó
la restauración de España.
Vencidos los moros, falleció
en el año 737 y le acompaña su mujer y su hermana).
La fecha grabada (716) es una errata de quien la esculpió ya que debería decir 718, año en el que Pelayo es aclamado como líder de la insurgencia cristiana.
Más escondido, en una covacha que hay entre el sepulcro de Pelayo y la imagen de la Virgen, se encuentra el de su yerno, Alfonso I “el Católico”, el cual descansa junto con su mujer Hermesinda, hermana del rey Favila. Fue devuelto a su anterior emplazamiento durante la reforma realizada por el Obispo don Benito Sanz y Forés. En él podemos leer la siguiente inscripción:
 AQVI YAZE EL CATOLI
CO Y SANTO REI  DON
ALONSO EL PRIMERO
I SV MVGER DONA ERME
NISENDA ERMANA DE DON
FAVILA A QVIEN SVZEDIO.
GANO ESTE REI MVCHAS VI
TORIAS A LOS MOROS. FALLECIO
EN CANGAS ANO DE 757.
La capilla actual sustituye a la anterior diseñada por el alemán Roberto Frassinelli y también es obra de Luis Menéndez Pidal. De línea clásica y estilo neorrománico, dentro acoge el Sagrario y está cubierta de madera dorada y policromada por el artista valenciano Juan Talens. En sus muros laterales interiores tiene la siguiente inscripción:

A MATRE – QUIDEM – VICTORIAM :
A FILIO VERAM NUTRITIONEN AD
VIAN SUSCIPIENTES
EX ADIPE – ENIM – FRUMENTI CIBAVIT-
ET DE PETRA MELLE SATURAVIT.
 
(Recibiendo de la madre la victoria – y -  por
medio de ella -  del hijo, el verdadero alimento
para el camino -  pues les alimentó con abundancia de trigo y los hartó con miel de la roca).
La inscripción, al igual que la de la pila de agua bendita que hay a la entrada de las escaleras de las promesas, fue realizada por el M. I. D. Martín Andréu Valdés, canónigo de Covadonga.
La campana de la capilla ha sido realizada según el diseño de Menéndez Pidal y regalada por el Ayuntamiento de Gijón el día del voto a la Santina. (Esta era una tradición en la que algunas Instituciones Asturianas ofrecían como ofrenda a la Virgen un regalo o presente).  Fundida en los talleres Adaro de la misma villa, en su aleación se emplearon diez kilogramos de plata. La inscripción que lleva fue pensada por el escritor de Gijón Eduardo Bonet y dice lo siguiente:
LLAMO AL PEREGRINO A LA MORADA DE SANTA
MARÍA DE COVADONGA, INSPIRADORA DE PELAYO,
REY DE GIJÓN.
DONADA POR EL ILTRE. AYUNTAMIENTO DE
GIJÓN. EN CONMEMORACIÓN DE SU VOTO
A COVADONGA – VII – SEPT – MCMXLIX.
En la parte delantera lleva el Escudo de Gijón, mientras que en la posterior aparece representada la Cruz de la Victoria.
En la actualidad esta Capilla se utiliza como Sacristía aunque, anteriormente, en los días más crudos de invierno, cuando era poca la gente asistente, se solía celebrar en ella la misa.
Hay también, en la Cueva, entre la capilla y la imagen de la Virgen, un sillón episcopal que descansa sobre dos osos, obra del escultor Gerardo Zaragoza. Tallado en piedra marmórea rojiza extraída del propio monte Auseva en su respaldo lleva el anagrama de Cristo, llevando grabado en sus laterales el nombre de los Obispos que pasaron por el gobierno de la diócesis durante el tiempo que duraron las obras de la Santa Cueva y que son los siguientes:
En lado derecho:
D. D. Emanuelle Arce Ochotorena
MCMXXXVIII- MCMXLIV
et
D. D. Bernardino de Arriba  Castro
MCMXLIV-MCMXLIX
Pontifical in Dioce. Oveten.  Muria
Obeurtivus
En el lado izquierdo:
D. D. Francisco Xav. Lauzurica Torralba
MCMXLIX Pontifical Dioce. Oveten. Muria
Obeurtibus.

El ambón del Evangelio, construido en bronce dorado, tiene forma de águila y ha sido una ofrenda del Ayuntamiento de Avilés a la Virgen. Su autor es el mismo que el de las puertas de entrada y lleva la siguiente inscripción:
OFRENDA A LA SANTISIMA VIRGEN DE
COVADONGA DEL EXCMO. AYUNTAMIENTO
DE AVILÉS Y SU CONCEJO.
8 DE SEPBRE. MCML
AVE MARIA, GRATIA PLENA, DOMINUS TECUM.

Javier Remis Fernández
Cayo González Gutiérrez