Mostrando entradas con la etiqueta Picos de Europa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Picos de Europa. Mostrar todas las entradas

viernes, 4 de agosto de 2017

Nuevo Abad en el Santuario de Covadonga

Covadonga tiene "una misión religiosa y no turística", dice el abad al tomar posesión. 
Artículo de Cristina Corte publicado el 4/8/2017 en el diario La Nueva España. 

"El Santuario tiene que estar abierto al resto de la Diócesis y al resto del mundo", pero tiene un trasfondo religioso y no turístico. Así lo señaló ayer el nuevo abad del Santuario de Covadonga, el avilesino Adolfo Mariño Gutiérrez, minutos antes de tomar posesión de su cargo en la basílica del Real Sitio. La ceremonia, oficiada a mediodía por el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, fue sencilla (duró 17 minutos) por expreso deseo del nuevo abad que, según los que le conocen, huye de toda ostentación y parafernalia. 
El acto, en el que participaron 18 sacerdotes, fue seguido de cerca por más de medio millar de fieles y curiosos. "Mira, si es el arzobispo", se sorprendían algunos asistentes antes de tomar asiento para participar en la misa que tuvo lugar tras la toma de posesión de Mariño. En los primeros bancos de la basílica de Covadonga también se pudieron vislumbrar rostros de la política como el del alcalde de Cangas de Onís, José Manuel González Castro y la diputada del PP Marifé Gómez. La congregación de las Hijas de Santa María del Corazón de Jesús, que desde 2014 se ocupan de la Casa de Ejercicios del Santuario, también quiso arropar al nuevo abad, en un evento que sirvió para la toma de posesión como canónigo de Covadonga de Alejandro González Alonso "Jano", que además se ocupará de las parroquias de Amieva y Ponga como lo lleva haciendo desde el verano de 2014. "En estos momentos en que parece que la fe no es tan manifiesta Covadonga ha significado algo incluso para los no creyentes", celebró "Jano". 
El nuevo abad de Covadonga, que desde 2003 se ocupaba de la parroquia de San José de Gijón, toma el relevo de Juan José Tuñón Escalada (que ejerció casi una década) en un momento crucial para Covadonga: el del centenario de la coronación canónica de la Santina, que se celebrará entre el 8 de septiembre de 2017 y el 8 de septiembre de 2018. Algunos aspectos de la toma seguirán en manos de Tuñón, especialista en patrimonio e historia de la Iglesia de Asturias que supervisará la reestructuración del Museo de Covadonga y de la exposición temporal que allí tendrá lugar. Tuñón, que no acudió ayer a la ceremonia, ha sido designado como párroco de San Francisco de Asís (Oviedo). 
A poco más de un mes para la celebración de la fiesta de la Santina (el 8 de septiembre), Mariño reconoció que tiene por delante "una gran responsabilidad" y prometió trabajar duro. El abad, que nació en Avilés en 1953 y fue ordenado sacerdote en mayo de 1979, aclaró que su misión es "religiosa, no turística". 
No obstante desde su nombramiento los visitantes notan cierta relajación en las normas de protocolo en Covadonga. Un ejemplo: hasta ahora sólo algunas personalidades notables o equipos de fútbol como el Sporting o el Oviedo podían posar junto a la Virgen de Covadonga en la Cueva. Un cartel ubicado frente a la imagen de la Santina prohibía expresamente tomar fotografías a la gente de a pie, una medida que el nuevo abad ya manifestó en sus círculos más cercanos la intención de abolir.

lunes, 16 de abril de 2012

La construcción del Hostal Favila de Covadonga.

La idea de construir el hostal Favila de Covadonga puede decirse que surgió ante la falta de infraestructura hotelera tras los multitudinarios actos que se llevaron a cabo en 1918, año en el que tuvieron lugar importantes acontecimientos como la Coronación Canónica de la Virgen y la creación del primer Parque Nacional de España, el de la Montaña de Covadonga. Además de la devoción religiosa, otros valores como los históricos, así como la nueva valoración de la naturaleza fueron también causas que favorecieron el incremento del turismo en la zona y sus alrededores. Todos estos factores hicieron que fuese necesario el promover en el Santuario nuevos hospedajes, hasta entonces reducidos a la fonda de la Roxa, la casa de novenas o el Gran Hotel Pelayo, donde la clase más humilde no podía alojarse debido al alto precio a pagar. Esta última causa fue otro de los motivos por los que el Cabildo decidió construir un nuevo alojamiento en el que todas las personas, pudientes y no pudientes, tuvieran cabida.Las obras comenzaron en diciembre de 1920 gracias al espléndido donativo de 100.000 pesetas que un mes antes había entregado el benefactor Rafael Fabián, un indiano natural de Villamayor que con anterioridad había regalado un altar de mármol para la cripta de la basílica. Aunque el elevado importe pudiera llamar la atención, y más si tenemos en cuenta el año en que fue realizado, no fue más que el comienzo de una serie de donativos y suscripciones de personas de toda condición social que sin embargo resultarían insuficientes para poder culminar tan ardua tarea.Ya en la sesión del cabildo celebrada el 17 de octubre de 1924 se citaba la precaria situación para continuar las obras y se habló de la posibilidad de solicitar un empréstito de unas 25.000 ptas. para poder continuar con los trabajos. Ante la falta de recursos, fueron los propios capitulares los encargados de crear una comisión cuya encomienda fuese la de recaudar nuevos fondos con los que continuar los trabajos. Uno de los primeros acuerdos adoptados por dicha comisión fue emprender un viaje de propaganda por Puerto Rico y La Habana, expedición que fue encabezada por el magistral de Covadonga, don Samuel Fernández Miranda y por el Doctoral, don Manuel Loredo Somonte. Ésta, en compañía del conde Rodríguez Sampedro y del arquitecto García Lomas, encargado de la obras de engrandecimiento del santuario, previamente había sido recibida en el Palacio Real por el rey Alfonso XIII. Para su iniciativa también consiguieron la colaboración de la Excelentísima Diputación, entidad que consignó, en 1925, una partida de 75.000 ptas. destinada a las obras del hostal.  Al año siguiente se volvió a agotar el presupuesto y las obras se tuvieron que paralizar durante tres años, tiempo tras el cual se consiguieron nuevas aportaciones que también resultaron insuficientes. Para continuar la edificación, el Cabildo, hubo de solicitar un empréstito al que de nuevo se unieron numerosos suscriptores particulares y anónimos, entre los que se encontraba el Patronato Nacional del Turismo quien, hasta finalizar la obra, contribuiría con una sustanciosa subvención anual.Su inauguración tuvo lugar el domingo 9 de agosto de 1931 y tuvieron que pasar once largos años para ver concluido uno de los mayores retos a los que tuvo que enfrentarse el Cabildo de la pasada década de los años 20. Fue el Abad, don Manuel Tamargo, el encargado de la bendición en un sencillo acto al que acudieron el Alcalde de Cangas de Onís, que ostentaba la representación del Gobernador Civil de Asturias, los Marqueses de Teverga, los señores de Miranda, el representante en Asturias del Patronato de Turismo, doña Isabel Maqua, los representantes de la prensa y gran cantidad de personas llegadas de diversos lugares de la comarca a pesar de las desagradables condiciones climatológicas con las que amaneció aquel día.Tras el acto de inauguración tuvo lugar el tradicional banquete, terminado el cual, el Abad dirigió unas palabras a los asistentes en un breve pero emocionante discurso cargado de agradecimientos para todos aquellos que habían contribuido en la ejecución y la financiación del proyecto hotelero. También hubo un recuerdo a modo de oración para los que ya no estaban presentes, personas que contribuyeron o trabajaron en la obra y que, debido a los retrasos, no pudieron verla terminada.El proyecto y diseño del edificio corresponde a los arquitectos Lomas y Manchobas mientras que la ejecución fue llevada a cabo por personas de su confianza como Inocencio Niembro y Emilio González Capitel.Según comenta el diario Región, en la crónica que ofrece de la inauguración, por aquel entonces este sobrio edificio ya contaba con unas “modernas instalaciones” entre las que destacaban las de “calefacción, saneamiento, y lavaderos mecánicos, que fueron hechas por la acreditada casa R. Nuño”, que tenía su sede en los números 8 y 10 de la madrileña avenida del Conde de Peñalver.

martes, 13 de abril de 2010

Roberto Frassinelli, el Alemán de Corao.

Robert Bartholomaüs Carl Frassinelli nació el 23 de mayo de 1813 en Ludwisgburg, en el estado alemán de Würtemberg, aunque su familia era de origen italiano, de Trento. Frassinelli estudió en Tubinga y durante estos años se convirtió en un defensor de los ideales liberales, por los que pasó una temporada en prisión. En 1854, sus biógrafos consideran que ya está definitivamente asentado en España. La razón por la cual este arqueólogo, dibujante y bibliófilo alemán eligió para vivir el pueblo de Corao en Cangas de Onís no está clara. Según el erudito local Celso de Diego, parece ser que fue debido a la relación profesional que mantenía con un librero de antiguo afincado en Madrid, miembro de la familia Miyar, por la que conoce Corao y decide quedarse en el pueblo. También pudo influir en su decisión de asentarse en este pueblo cangués el encontrarse a tan sólo dos kilómetros del palacio de Labra, residencia de uno de los más importantes bibliófilos españoles del momento, Sebastián de Soto Cortés.
La actividad principal de Frassinelli fue la compraventa de libros antiguos y obras de arte de los monasterios recientemente desamortizados. Importantes historiadores españoles le acusaron de sacar de España códices de gran valor histórico. Lo que sí es cierto es que la España del siglo xix sin duda fue un lugar idóneo para las actividades de especulación arqueológica a las que él se dedicaba.
También tomó parte en el diseño y dirección de las obras del monumental santuario de Covadonga, de la mano del obispo de Oviedo Sanz y Forés, si bien, como hemos ya apuntado, fue apartado de ellas por las presiones de la Sociedad Central de Arquitectos, que le acusaron de intrusismo profesional.
Una vez afincado en Corao, se convirtió rápidamente en un gran conocedor del Macizo Occidental de los Picos de Europa. Esto le llevó a ejercer de guía para muchos importantes viajeros que por aquel entonces realizaron exploraciones o estudios sobre la zona. Así, parece ser que acompañó por muchos lugares al eminente geólogo alemán Guillermo Schulz, en sus trabajos de campo para su Descripción geológica de Asturias. También fue uno de los primeros en representar paisajísticamente los Picos de Europa, mediante una serie de dibujos realizados a lápiz y aguada sepia que se conservan en la biblioteca de Palacio de Oriente.
Su huella en los Picos queda bien patente en su toponimia. Hoy, un pequeño charco que se encuentra en el río Pomperi, en las cercanías de Pan de Carmen, se conoce como Pozo del Alemán, ya que parece ser que iba frecuentemente a bañarse en él. El camino que une Corao con el lago Enol, debido a la frecuencia con que lo transitó, se conoce hoy en día como Ruta Frassinelli.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Concha Espina y “Altar Mayor”

María Concepción Jesusa Basilisa Espina, más conocida como Concha Espina, nace en Santander, el 15 de abril de 1869, fruto del matrimonio formado por el asturiano Víctor Espina Rodríguez y la montañesa Ascensión G. Tagle y de la Vega. Séptima de diez hermanos, desde muy pequeña se interesa por la escritura y con tan sólo trece años comienza a escribir poesía aunque, posteriormente, su fama le llega por sus narraciones en prosa.
Tras pasar una feliz adolescencia en el seno de una familia acomodada para la época, ya que su padre era armador y poseía algunas tierras y su madre procedía de la nobleza cántabra oriunda de Santillana del Mar, el futuro le deparó una vida llena premios y alabanzas, pero también de desgracias. La primera, fue la crisis y posterior ruina de la sociedad que don Víctor tiene con Cándido González (“Sociedad Espina y González”), la cual hace que éste se vea obligado a vender todas sus posesiones en Asturias y fijen la residencia en Mazcuerras, pueblo cercano a la provincia de Asturias y perteneciente a la vecina región cántabra. Otro duro golpe fue la muerte de su madre, en 1891, a causa de una pulmonía infecciosa. Durante dos años su familia estuvo viviendo de rentas y es entonces cuando algunos de sus hijos, entre ellos Concha Espina, regresan a Santander, donde para continuar subsistiendo venden lo poco que les queda, incluso las alhajas de su difunta madre. Un buen día, don Víctor, paseando por el muelle de Santander, se encontró con don Santiago López, primo del Marqués de Comillas, quien vista la situación en la que éste se encuentra le ofrece un puesto como contable en las minas de Ujo. Éste acepta amablemente su propuesta y se traslada toda la familia a Asturias.
En su juventud, Concha Espina fue una chica débil, seria y melancólica, sin embargo, a raíz de los trágicos momentos vividos y cuando la vida le golpea más duro se vuelve fuerte, alegre y optimista. A los veinticuatro años se casó en la iglesia de Mazcuerras con Ramón de la Serna y Cueto y se marcha a Chile, donde su marido se hace cargo de una de las mayores haciendas del país, la de su padre, don José María de la Serna y Haces-Barreda. Allí comenzó a escribir en un diario local llamado El Porteño y nacieron sus dos primeros hijos, Ramón y Víctor. Una vez retornada a España tendría otros tres, José, Josefina, y Luis.
Su matrimonio va poco a poco deteriorándose hasta que inevitablemente sobreviene la separación y, además, poco tiempo después, muere uno de sus hijos, Joseín como cariñosamente le llamaba. Lejos de enlutarse, hizo siempre lo que consideró más oportuno, sin importarle las normas esta
blecidas, por ello nunca siguió los dictados de una sociedad que le quedaba pequeña. Comenzó a vestirse con trajes claros y malvas y demostró que una mujer podía ser culta, refinada y elegante a la vez que trabajadora. Escribió en periódicos como El correo de Buenos Aires, La Atalaya, El Cantábrico, El Diario Montañés, ABC o la revista Lecturas. Pero sus éxitos literarios comienzan tras escribir la novela titulada La Niña de Luzmela. Mas tarde vendrán La Esfinge Maragata, El metal de los muertos, Altar Mayor, Un valle en el mar, Tierra firme y un largo etcétera.
En 1936 se quedó ciega, circunstancia que no impidió que continuara con su actividad literaria ayudada por una falsilla ideada por su gran amiga Montserrat Gili. Coincidió en el tiempo con el Modernismo y la Generación del 98, sin embargo no la podríamos enmarcar en ninguno de estos movimientos literarios, fue totalmente independiente. A pesar de las buenas relaciones con la monarquía, quien la promueve como embajadora de una expedición cultural por tierras de Lima, más tarde mantuvo con ella una actitud crítica frente al deterioro de España. Sin llegar a comulgar con las ideas de izquierdas, vio con buenos ojos el advenimiento de la República, pero la persecución religiosa emprendida por las turbas le hacen renegar de ésta y abrazar la causa Franquista. Viajó por todo el mundo y estuvo propuesta para el premio Nobel, que no ganó, precisamente, por el voto en contra de la Real Academia Española de la Lengua. Del mismo modo, tampoco ingresó en la Real Academia de las Letras por estar entonces vetada la entrada de mujeres en dicha institución.
Según nos cuenta en su biografía su hija Josefina, tras una lenta agonía y realizada la Señal de la Cruz, falleció en mayo de 1955 a los ochenta y seis años y en plena actividad literaria.
Premios y Obras.La mayor parte de las novelas o relatos que escribió Concha Espina se vieron siempre influenciados por los recuerdos y desgracias de juventud. Tienen como protagonistas a mujeres a las que de una manera especial se encarga de defender, aunque, conocedora de su problemática socio-laboral, también reclamó derechos para los obreros, especialmente de los mineros de Río Tinto, en Huelva. Muestra de ello son las novelas La esfinge maragata, publicada en 1914, y premiada por la Real Academia de la Lengua con el “Premio Fastenrath” o El metal de los muertos, que vio la luz en 1920.
Su fama le había llegado tras escribir, en 1909, La Niña de Luzmela, novela ambientada en el pueblo de Mazcuerras, lugar en el que residió algunos años y al que acudía en las temporadas estivales tras haber fijado su residencia en Madrid. La repercusión que tuvo entre sus lectores fue tal, que el mismo Alfonso XIII, en su honor, ordenó cambiar el nombre de este pueblo por el de Luzmela, aunque hoy en día de nuevo ha vuelto a denominarse con su nombre original.

Además del anteriormente citado, la Real Academia de la Lengua le otorgó otros galardones como el “Premio Castillo de Chirel” por la obra Tierras del Aquilón, el “Premio Espinosa Cortina” por el drama en tres actos El Jayón, o el “Premio Cervantes”, en 1950 por Un valle en el mar. Otras obras suyas son: Despertar para morir, Agua de nieve, Ruecas de marfil, Mujeres del Quijote, La rosa de los vientos, Simientes, el Cáliz Rojo, La Virgen Prudente, Retaguardia, Esclavitud y Libertad, Casilda de Toledo (vida de Santa Casilda), sus famosos poemas en prosa publicados en Pastorelas o un inédito epistolario titulado El grande y secreto amor de Antonio Machado, entre otras muchas.
Prolífica escritora, sus trabajos han sido numerosas veces reeditados y traducidos a idiomas como el Ingles, Francés, Alemán, Italiano, Portugués, Ruso, Sueco, Checo, Polaco y Holandés. Otros incluso fueron llevados al cine o la televisión como es el caso de Altar Mayor, Premio Nacional de Literatura en 1926 y en la que nos vamos a centrar en las siguientes líneas.
La novela "Altar Mayor”.Los primeros capítulos de esta novela publicada por la Editorial Renacimiento de Madrid en el mes de julio de 1926 comenzaron a difundirse en el diario regional ovetense El Carbayón. Tal fue el éxito y la acogida que tuvo entre sus lectores que, ha día de hoy, existen más de diecisiete ediciones de distintas editoriales. Entre ellas las de algunos países como Argentina o México, donde tuvo gran aceptación debido a la enorme masa de personas de origen español que allí estaban emigradas.
Para escribirla, como se documenta en varios números de la Revista Covadonga, órgano oficial del Cabildo, pasó largas temporadas en el Real Sitio y nada más ver la luz se acercó hasta el Santuario para darle gracias a la “Santina”, virgen a la que profesaba gran devoción. En el número 100 del 15 de agosto de 1926 de la entonces publicación quincenal, existen también testimonios fotográficos que nos confirman, a pie de foto, que pasó en Covadonga unos días, alojada en el Gran Hotel Pelayo, que se convierte en protagonista principal de la obra.
Escrita en un lenguaje sencillo, en esta pueden diferenciarse perfectamente dos asp
ectos: la importancia que la escritora le da a la descripción del paisaje y el relato de una compasiva y tierna historia de amor.
El argumento narra los amores entre Javier de la Escosura (típico señorito madrileño), y su prima Teresina, perteneciente a la rama pobre de la familia y natural de La Riera, pueblo cercano al Santuario de Covadonga, donde ella trabaja en la pequeña tienda de recuerdos que hay en el Hotel Pelayo. Javier llega de la capital a pasar una temporada en casa de sus tíos como prescripción médica para reponerse de sus persistentes fiebres depresivas, ya que los aires del campo le podían resultar beneficiosos. Allí se enamora de su prima y ante el altar de la Virgen de Covadonga le jura amor eterno, promesa que incumple ante los vanidosos intereses de su madre que consigue casarlo con la hija de la marquesa de Avilés. Ya repuesto de su dolencia regresa a Madrid, pero, pasado algún tiempo, Javier regresa a Covadonga y renueva la misma promesa tras resurgir el viejo amor que ya casi había desaparecido. El frágil temperamento y la poca iniciativa para la toma de decisiones de éste, ante las intenciones de su madre hacen perecer las ilusiones y esperanzas de una joven que también rechaza a Josefín, un noble mozo que siempre estuvo a su lado y a quien Teresina simplemente quería como a un hermano.
Un día en el Gran Hotel Pelayo, donde se desarrolla casi por completo la obra, la madre de Javier se pone de acuerdo con Leonor, hija de la marquesa de Avilés, y preparan una excursión a la cueva del “Bustiu” (Que se encuentra subiendo por la carretera de los lagos, no confundir con la del Buxu). Una vez allí Leonor aprovecha para fingir una caída en la cueva y la dejan sola junto a Javier, mientras el resto de la expedición regresa al hotel a pedir ayuda y contar lo sucedido. Dejar la pareja a solas en aquel lugar es la forma que tienen de atrapar al joven por aquello del ¿qué dirán?. Es entonces cuando le obligan a comprometerse con Leonor y quitarle de la cabeza a su prima. Tras una atormentada boda, en la que en esa misma noche fallece la desposada, Javier no tiene donde buscar amparo mientras que Teresina sabe encontrar un firme apoyo en Josefín, aquel noble y firme mozo en el que la escritora ha querido simbolizar el alma recia y brava de Asturias, en cuyo corazón está enclavado el Santuario de Covadonga, “Altar Mayor” de España.

La Película “Altar Mayor”.
Tras el éxito cosechado por la novela, de la que en apenas dos años se llegan a publicar veintitrés mil ejemplares, en las tres primeras ediciones de la Editorial Renacimiento, existe la intención de llevarla al cine. Por este motivo, en el mes de julio de 1928 llegan hasta Covadonga la autora, Concha Espina, la periodista Sra. de Velarocho, la Marquesa de Argüelles, doña Concha Heres y doña Isabel Maqua. La expedición, por supuesto, estuvo en el Gran Hotel Pelayo, donde fue recibida por el director, don Enrique Álvarez Victorero, quien les agasajó con un suculento banquete y donde tomaron las oportunas notas tras haber recorrido las distintas dependencias. Sin embargo esta idea no fue llevada a cabo hasta unos años más tarde, una vez concluida la guerra civil.
El proceso de grabación cinematográfica dio comienzo en 1942 y tuvo una enorme repercusión en toda Asturias. El hecho de filmar en Covadonga hizo que muchas personas se acercaran hasta el santo lugar con motivo de presenciar “in situ” el rodaje. Además de la curiosidad por saber cómo se efectuaban las películas que veían en los cines, existía la posibilidad de que fueran seleccionadas para trabajar como extra y ganarse de este modo unas “perras”.
El rodaje se realizó casi íntegramente en el Gran Hotel Pelayo, donde se estableció todo el equipo de rodaje, sin embargo algunos actores estaban alojados en el Gran Hotel de Ribadesella y se trasladaban hasta allí todos los días para realizar las distintas tomas.
“Avanza el Minerva estruendoso y jadeante…”

Así comienza tanto de la novela como la película y en ese coche se ve llegar a Javier de la Escosura hasta la misma puerta del Gran Hotel Pelayo, enclavado en las montañas de Covadonga, donde trabaja su prima Teresina, personaje encarnado por la fabulosa actriz Maruchi Fresno quien realiza un papel encomiable lleno de candidez y ternura.
El guión, en el que se refleja perfectamente el carácter y modo de vida de una tierra montañosa y provinciana, muy alejada de la capital de donde procede el señorito, fue adaptado por Margarita Robles y es fiel reflejo de la novela, aunque lógicamente resumido. La peculiaridad de los escenarios está en que todos son reales, no se realizaron en estudios ni siquiera las escenas interiores. Es el mismo Hotel Pelayo de los años cuarenta en el que puede verse la tienda de recuerdos, el cuadro de Pelayo de Madrazo, trasladado allí para la ocasión, el famoso y característico oso de madera que hoy sigue dando la bienvenida a los visitantes, la regia escalera barroca y señorial y hasta los salones y terrazas que nos recuerdan al estilo burgués y provinciano de la época.
Es de resaltar la escena del “chigre” donde se cantan asturianadas y se escancia sidra. Rodada en el Merendero de Cangas de Onís, en ella aparecen conocidos personajes locales como Ania o una preciosa “chigrera” encarnada por Luisa la del Turismo, entre otros. También actuaron la popular “Fora” y Pedrito Menéndez, en la procesión de las antorchas, Josefina Díaz y Chelo Pérez en la recogida de manzanas o Angelita Muñiz en la boda con la que termina el film.
Toda la película es un canto a las bellezas naturales de Asturias magníficamente plasmados por la mano del director de fotografía Isidoro Golderberger, que actúa bajo la acertada dirección de Gonzalo Delgrás. Cabe destacar el personaje de la solterona Adela, papel interpretado por la actriz Carmen Riazor, mientras que a Leonor le da vida una jovencísima María Dolores Pradera. En cuanto a los personajes masculinos de Josefín y Javier fueron interpretados por los actores José Suárez y Luis Peña, respectivamente; Fernando Fernández de Córdoba figura en el papel del canónigo don Elías; Luis de Arnedillo en el del doctor Yakub y Manuel de Juan en el de Santirso, director del hotel.
Todo este “bien hacer” quedó reflejado a partir de 1943 en una película llena de premios, estrenos y reestrenos que estuvo en las pantallas españolas durante muchos años cosechando grandes éxitos y que para orgullo de los asturianos, y especialmente de los Cangueses, se titula “Altar Mayor”.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Oración de Juan Pablo II ante la Santina

¡Dios te salve, Reina y Madre de Misericordia!
He subido a la montaña, he venida hasta tu cueva,
Virgen María, para venerar tu imagen Santina de Covadonga.
Con tus hijos de Asturias y de España entera
quiero hoy proclamar tus glorias y unirme a su canto:
¡Tú eres la Sierva del Señor, nuestra Madre y Reina!
Como peregrino que ansía afianzar su esperanza,
vengo a este santuario, testigo de tanta fe y amor en la historia.
Hogar seguro bajo su cobijo, entre los montes,
donde pusiste tu Casa y sin cesar dispensas los dones de tu hijo.
Junto con los pastores y fieles de esta Iglesia de Asturias
a Ti, que eres dulzura y esperanza de cuantos te imploran,
te pido el don de la esperanza que ilumina el futuro,
el gozo perenne de la fe, el ardor radiante de la caridad.
Ayúdanos a vivir en comunión sincera,
sabiéndonos Iglesia de Dios, hermanos de Cristo e hijos tuyos,
para dar testimonio de unidad y reavivar en nuestro pueblo la fe.
Te pido, Señora, desde este corazón de Asturias que es tu cueva
por todos los que invocan tu nombre en tantos otros templos,

que esparcidos en la geografía del Principado,
son faros de fe, santuarios donde brote el fervor de la esperanza,
morada tuya donde tus hijos se reúnen en torno al altar.
Quiero presentarte y poner ante tus pies, Virgen de Covadonga,
a todos tus hijos de Asturias, las gentes del campo y los hombres del mar,
los mineros con su duro e inclemente trabajo, los niños
y los ancianos, los enfermos y todos los que sufren en el cuerpo
y en el alma, las familias y, sobre todo, los jóvenes, promesa
del futuro, que buscan la razón, y el sentido del vivir.
Alcanza para todos de Dios, “rico en misericordia”,
con tu poderosa mediación maternal,
la gracia del perdón y de la reconciliación
que Cristo tu Hijo nos ha merecido
para vivir en paz con Dios y con los hermanos.
Protege, Virgen Santa de Covadonga,
a cuantos vienen hasta tu templo santo
para unirse en matrimonio bajo tu mirada maternal.
Haz que experimenten como los esposos de Caná,
la gracia de tu intercesión y la presencia salvadora de tu Hijo,
para que la fe cristiana sea fundamento inquebrantable de
su hogar y el amor verdadero fortalezca su unión
y se abra fecundo a la vida.
Mira Madre de Asturias, a todos los emigrantes de esta tierra
que desde lejos vuelven sus ojos hasta este santuario
en espera de poder regresar a su patria y contemplar tu rostro
que atrae los corazones e irradia luz y paz.
Santina de Covadonga, causa de nuestra alegría,
ilumina a cuantos llegan a estas montañas
para que reconozcan, en medio de tanta belleza
a quien yéndolas mirando, con sola su figura, vestidas
las dejó de su hermosura,
y así se dejan atraer por la bondad y belleza del Creador
que hizo de Ti el vértice de la hermosura humana y divina.
Suscita, Madre de Asturias,
entre los hijos e hijas de las familias cristianas,
vocaciones de apóstoles y misioneros,
nuevos sacerdotes, religiosos y religiosas,
personas consagradas y seglares comprometidos
al servicio del Reino y de la civilización del amor.
Haz que, hoy como ayer, los hijos de Asturias
sigan a tu Hijo por el camino de la santidad y
siembre la semilla del Evangelio
desde aquí hasta los confines de la Tierra.
Madre y Maestra de la fe católica,
haz que Covadonga siga siendo, como antaño lo fue,
altar mayor y latido del corazón de España.
Y a quienes te cantamos como la Reina de nuestra montaña
y a todos los hermanos que peregrinan por los senderos de la fe,
muéstranos a Jesús, fruto vendito de tu vientre,
que nos ofreces siempre como Salvador y Hermano nuestro.
¡Oh, clementísima; oh piadosa, oh dulce Virgen María!
Amén

sábado, 1 de agosto de 2009

Novena a la Virgen de Covadonga 2009



La novena en honor a Ntra. Sra. de Covadonga se celebra todos los años desde el 30 de agosto hasta el 7 de septiembre. Los actos comienzan a las 6 de la tarde y posteriormente la imagen, si el tiempo lo permite, se trasladará en procesión desde la Basílica hasta la Santa Cueva. Este año, siguiendo las huellas de San Pablo, la novena lleva por por título: “María, estrella de la evangelización”.

Los cultos serán los siguientes:
Domingo, 30 de Agosto -18:00h. BasílicaMaría, madre del Salvador
Predica: D. Juan José Tuñón Escalada
(Abad de Covadonga)
Lunes, 31 de Agosto -18:00h. BasílicaMaría, servidora de la palabra
Predica: P. Alfredo García Fernández
Claretiano (Gijón)

Martes, 1 de Septiembre -18:00h. Basílica
María, madre del Buen Pastor, madre del pueblo
Predica: P. Carlos Coca Cueto
Capuchino (Gijón)
Miércoles, 2 de Septiembre -18:00h. BasílicaMaría, mujer creyente
Predica: P. Mateo del Blanco Díez
Salesiano (Avilés)
Jueves, 3 de Septiembre -18:00h. BasílicaMaría, imagen y madre de la Iglesia
Predica: P. José A. Rodríguez Gutiérrez
Dominico (Oviedo)
Viernes, 4 de Septiembre -18:00h. BasílicaMaría, profecía de la justicia
Predica: P. Jesús Díaz Baizán
Jesuita (Gijón)
Sábado, 5 de Septiembre -18:00h. BasílicaMaría, esperanza de los pobres
Predica: D. Alfredo de Diego Braga
Párroco de S. Martín de Turón
Domingo, 6 de septiembre -18:00h. BasílicaMaría, evangelizadora
Predica: D. Fernando Fueyo García
Párroco de San Nicolás (Gijón)

Lunes, 7 de septiembre -18:00h. Basílica
María, madre de todos los pueblos
Predica: D. Recaredo Buenaventura Engonga Nkena
(Parroquia de Posada de Llanera)

22:00 h. Vigilia de oración con los jóvenes
(En la Santa Cueva)
Martes, 8 de Septiembre 12:00h. BasílicaSolemnidad de Ntra. Sra. de Covadonga
Preside el Excmo y Rvmo. D. Cecilio Raúl Berzosa

Ofrecen el ramu de pan a la Santina las parroquias de Peñamellera Baja

sábado, 20 de junio de 2009

Una Virgen de Covadonga en la Luna

“Una imagen de la Virgen de Covadonga, patrona de Asturias, viajará a la luna”, ese era uno de los titulares que se publicaban en la página cincuenta y tres del diario ABC correspondiente al sábado 14 de octubre de 1972, entonces dirigido por don Torcuato Luca de Tena.
Esta curiosa historia que al final no se llevó a cabo comenzó cuando un nostálgico emigrante asturiano residente en Bruselas y cultivador de todo lo que tuviera que ver con su “patria chica” escribió al astronauta americano David R. Scott para ofrecerle una imagen de Nuestra Señora de Covadonga con motivo de trasladarla hasta la superficie lunar.
Para ello esgrimía que “puesto que Asturias inició la reconquista y fue, en consecuencia, motor del descubrimiento de América, le parecía lógico que los americanos llevaran algún recuerdo de Asturias en su conquista del espacio”.
El tripulante del Apolo XV respondió favorablemente a esta petición pero el mensaje del asturiano le llegó a Scott cuando ya era imposible remitirle la talla de la Virgen dado el inminente despegue de la misión espacial.
Posteriormente se supo que el astronauta había escrito al emigrante asturiano para felicitarle por su idea y ofreciéndose a llevarla en la próxima misión espacial que llevara a cabo.