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sábado, 9 de febrero de 2019

Palacio Valdés y Pérez Galdós en Covadonga


Muchas son las personas que a lo largo de la historia han visitado el Santuario de Covadonga y nos han dejado testimonio de su paso por este maravilloso lugar. Uno de ellos ha sido el escritor y crítico literario asturiano Armando Palacio Valdés, quien en su niñez sufrió un aparatoso accidente al caerse del caballo que montaba. Tras haber estado bastante enfermo, una vez restablecido le dijo a su madre que se había ofrecido a ir en peregrinación al Santuario de la Virgen de Covadonga.
    Como él mismo narra en la revista La Esfera, justo ahora hace cien años: “Me ofrecí, sí, pero fue después de hallarme bueno, y no por devoción, sino por el gusto de visitar el paraje donde se había iniciado la Reconquista”.
    Ese niño de buena posición no había descubierto todavía la belleza de Covadonga, recreada como un pequeño paraíso que sigue atrayendo, a lo largo de los siglos, a infinidad de peregrinos y visitantes en busca de una experiencia en plena naturaleza o que suplican paz y consuelo a la madre del Creador.
    Rápidamente su madre, Eduarda, se apresuró a dar cumplimiento a la promesa de su hijo y preparó el viaje que llevaría a Palacio Valdés a conocer Covadonga. Llegaron a última hora de la tarde, cuando ya el sol se estaba poniendo. Fue tanta la emoción que sintió al elevar los ojos, ver abrirse la vegetación y encontrarse con la tenue luz que alumbraba aquel agujero negro en el centro de una gran pared de roca caliza que su corazón comenzó a latir con fuerza, y su mente lo transportó a ese época en la que Pelayo buscó refugio y amparo en los huecos del monte Auseva. Al pisar el santuario no pudo más que exclamar: “¡Santiago y cierra España!”. El cochero, que estaba bajando las maletas, al escuchar la expresión, quedó tan sorprendido que soltó una gran carcajada al ver que aquel niño era capaz de hacer públicos unos sentimientos que muchos albergaban dentro de sí.  
    Volvió de nuevo Palacio Valdés a Covadonga en 1879, esta vez acompañado de su ilustre amigo y compañero Benito Pérez Galdós, autor de obras tan conocidas como Fortunata y Jacinta, Doña Perfecta o El Amigo Manso, libro en el que utiliza su ironía para poner en ridículo a una sociedad que menospreciaba el conocimiento, dando sólo crédito a las apariencias, y en el que describe la zona de Parres y Covadonga. A Pérez Galdós quiso enseñarle los paisajes de abundante vegetación, altas rocas y el fluir de las aguas que tanto le impactaron en su primera visita. Recorrieron los principales parajes con más curiosidad que unción, estudiaron los diferentes tipos de labriegos de la zona, interrogaron a los canónigos, compraron algún recuerdo para sus respectivas familias y escucharon las curiosas versiones que tanto eclesiásticos como seglares les contaron sobre los hechos allí sucedidos. De este modo, casi sin darse cuenta, les llegó la hora de cenar y de acostarse. Si duras estaban las chuletas que les sirvieron, más dura encontraron la cama donde habrían de dormir aquella misma noche. Tras un largo rato de conversación sobre libros, novelas, discusiones del Ateneo, críticos y editores, acabaron sucumbiendo al cansancio de la jornada y durmieron toda la noche sin pensar en las incomodidades ni en dónde se encontraban.
    A pesar de no ser muy piadoso, no sería esa la última vez que Palacio Valdés pisara Covadonga. Transcurridos los años -ya como escritor consagrado-  regresó al santuario del monte Auseva. El memorable suceso allí ocurrido – como él mismo relató – esta vez se le apareció bajo otra luz distinta.  Aquella gran hazaña de lucha de guerreros astures contra los sarracenos, que en su niñez parecía engrandecerse aún más, hoy la veía desde otro enfoque: “Es casi seguro que en la batalla de Covadonga no peleasen más de trescientos cristianos contra una pequeña columna sarracena que salió en su persecución, como afirman los historiadores árabes. Pero aquellos cristianos eran un símbolo, y un símbolo no tiene límites. Poned trescientos mil y será muy poco, poned tres millones, y lo mismo. Porque aquellos cristianos encarnaban la moral y el derecho: toda la justicia se hallaba entre sus manos en aquel momento. Los hechos no tienen más valor que el que nuestra alma les quiere dar”, decía.
    A los pies de la Santina reflexionó sobre la humanidad que “no vive de guarismos, sino de verdad, de justicia, de belleza, de valor y de genio. Y cuando todo esto se reúne a la vez, como en la inmortal batalla de Covadonga, no debe sorprender que la Virgen la dirigiese y los ángeles hayan asistido a ella”.
    Palacio Valdés, cuando le sorprendía una gran emoción, no era capaz de reprimirla y la dejaba escapar en frecuentes exclamaciones de entusiasmo. Sin embargo, muchas son las personas acostumbradas a vivir en bellos parajes y no ser capaces de apreciar la belleza que los rodea. Donde unos ven simples rocas, otros ven un paisaje sin igual; donde unos ven el escenario de una gran batalla, otros lo tildan como un paraje donde, una simple escaramuza, comenzó la rebelión de Pelayo.
    Por lo tanto, como nos dice la conocida frase del poema de Ramón de Campoamor: “…nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con el que se mira”.

Javier Remis Fernández.
(Museo de Covadonga)

viernes, 4 de agosto de 2017

Nuevo Abad en el Santuario de Covadonga

Covadonga tiene "una misión religiosa y no turística", dice el abad al tomar posesión. 
Artículo de Cristina Corte publicado el 4/8/2017 en el diario La Nueva España. 

"El Santuario tiene que estar abierto al resto de la Diócesis y al resto del mundo", pero tiene un trasfondo religioso y no turístico. Así lo señaló ayer el nuevo abad del Santuario de Covadonga, el avilesino Adolfo Mariño Gutiérrez, minutos antes de tomar posesión de su cargo en la basílica del Real Sitio. La ceremonia, oficiada a mediodía por el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, fue sencilla (duró 17 minutos) por expreso deseo del nuevo abad que, según los que le conocen, huye de toda ostentación y parafernalia. 
El acto, en el que participaron 18 sacerdotes, fue seguido de cerca por más de medio millar de fieles y curiosos. "Mira, si es el arzobispo", se sorprendían algunos asistentes antes de tomar asiento para participar en la misa que tuvo lugar tras la toma de posesión de Mariño. En los primeros bancos de la basílica de Covadonga también se pudieron vislumbrar rostros de la política como el del alcalde de Cangas de Onís, José Manuel González Castro y la diputada del PP Marifé Gómez. La congregación de las Hijas de Santa María del Corazón de Jesús, que desde 2014 se ocupan de la Casa de Ejercicios del Santuario, también quiso arropar al nuevo abad, en un evento que sirvió para la toma de posesión como canónigo de Covadonga de Alejandro González Alonso "Jano", que además se ocupará de las parroquias de Amieva y Ponga como lo lleva haciendo desde el verano de 2014. "En estos momentos en que parece que la fe no es tan manifiesta Covadonga ha significado algo incluso para los no creyentes", celebró "Jano". 
El nuevo abad de Covadonga, que desde 2003 se ocupaba de la parroquia de San José de Gijón, toma el relevo de Juan José Tuñón Escalada (que ejerció casi una década) en un momento crucial para Covadonga: el del centenario de la coronación canónica de la Santina, que se celebrará entre el 8 de septiembre de 2017 y el 8 de septiembre de 2018. Algunos aspectos de la toma seguirán en manos de Tuñón, especialista en patrimonio e historia de la Iglesia de Asturias que supervisará la reestructuración del Museo de Covadonga y de la exposición temporal que allí tendrá lugar. Tuñón, que no acudió ayer a la ceremonia, ha sido designado como párroco de San Francisco de Asís (Oviedo). 
A poco más de un mes para la celebración de la fiesta de la Santina (el 8 de septiembre), Mariño reconoció que tiene por delante "una gran responsabilidad" y prometió trabajar duro. El abad, que nació en Avilés en 1953 y fue ordenado sacerdote en mayo de 1979, aclaró que su misión es "religiosa, no turística". 
No obstante desde su nombramiento los visitantes notan cierta relajación en las normas de protocolo en Covadonga. Un ejemplo: hasta ahora sólo algunas personalidades notables o equipos de fútbol como el Sporting o el Oviedo podían posar junto a la Virgen de Covadonga en la Cueva. Un cartel ubicado frente a la imagen de la Santina prohibía expresamente tomar fotografías a la gente de a pie, una medida que el nuevo abad ya manifestó en sus círculos más cercanos la intención de abolir.

sábado, 18 de enero de 2014

Orígenes del cristianismo en Cangas de Onís. Covadonga.

Para comenzar con la historia de la parroquia de Cangas de Onís debemos retrotraernos hasta nuestros orígenes, fundamentados en Covadonga y en la fe cristiana. Esa fe cristiana fue introducida por el sur de España a comienzos del siglo I de la mano de Santiago a quien se cita como primer evangelizador, aunque también es muy probable la presencia de San Pablo. De este modo, ya hacia el año 250 se pueden documentar diócesis con obispos en las cercanas provincias de León y Astorga. Es probable que desde allí viniesen misioneros hacia Asturias ya que los primeros testimonios cristianos que aparecen en nuestro concejo son lápidas o estelas funerarias encontradas en Coraín, Corao, Soto de Cangas o Gamonedo y que datan, según los historiadores y arqueólogos, de entre los siglos IV y V. Resulta sorprendente que estas localidades se encuentren tan cercanas a Cangas de Onís, pero más sorprendente es aún que en una de ellas aparezca la inscripción Dominica, porque el topónimo de Covadonga se dice que procede de la palabra latina Cova Domínica, es decir, Cueva de la Señora, la cual fue evolucionando hasta llegar a la expresión que conocemos hoy en día. La misma toponimia nos indicaba que el río que surge bajo la Santa Cueva era denominado como el río Diva, es decir, de la Diosa, por lo tanto es posible que ya existiera algún tipo de veneración precristiana. Otras piezas que corroboran esta posibilidad son algunos de los objetos litúrgicos de época visigoda hallados en la Mina del Milagro, situada en el limítrofe concejo de Onís, pero en la raya divisoria con el  nuestro.
La abundante bibliografía que existe sobre Covadonga no ha resuelto definitivamente los grandes interrogantes planteados en torno al hecho histórico, personajes que en él participaron y desarrollo posterior de estos eventos. Parece que hoy nadie duda de la existencia de una realidad auténtica: Covadonga aparece siempre como lugar donde comienza a decaer la invasión musulmana y es donde nace Asturias como reino. Aquí hubo sin duda alguna unos sucesos que, llámense batalla, escaramuza o alzamiento fueron el origen de nuestra historia, de la historia de España y en buena medida de la Europa Cristiana, y en ese origen siempre aparecen don Pelayo y la Santina. Otras preguntas son de muy difícil precisión. ¿Existía ya culto en Covadonga antes de la llegada de Pelayo? ¿Realmente hubo una gran batalla, como nos comentan las crónicas cristianas bajo el mando de Pelayo contra los musulmanes o sólo fue una escaramuza de apenas un puñado de hombres, como nos cuentan las crónicas árabes? Distintas han sido las repuestas dadas por los historiadores a estas interrogantes a lo largo de la historia. ¿Hubo intervención divina? ¿Actuó Pelayo movido por el deseo de defender la fe de los suyos ante el invasor musulmán o defendía simplemente sus posesiones amenazadas? Entre historia, religión, tradición o leyenda, Covadonga ha ocupado y ocupa el corazón de todos los asturianos y de millones de personas que ven aquí nuestras primeras raíces y el origen de nuestra fe.
No existe ningún documento que nos dé constancia de los comienzos de la veneración a la Virgen en la Santa Cueva, sino que  hay que buscarlos en la tradición, y ésta se refiere a que, anteriormente a la llegada de Pelayo, a comienzos del siglo VIII, ya era venerada una imagen de la Virgen por un ermitaño. En esas mismas fechas tropas islámicas invaden el sur de la península y en pocos años van conquistando aquel terreno por el que pasan hasta llegar al Norte. En Covadonga Pelayo, junto con un grupo de asturianos y de cántabros, se sublevó contra ellos, refugiándose en la Santa Cueva y pidiéndole intercesión a la Virgen.
Tampoco se sabe nada acerca del lugar de nacimiento de Pelayo. Mientras que unos lo sitúan en Toledo,  en Tuy (Galicia), o en Cantabria, otros, sin embargo, los que somos asturianos, decimos que era un guerrero astur. Lo que sí se sabe es que era hijo del duque Fáfila, que luchó como espatario al lado de don Rodrigo en la Batalla de Guadalete (año 711) y que, con un pequeño grupo de tropas vencidas, llegó a Covadonga para refugiarse. Aquí incitó a la población a manifestarse contra el dominio musulmán y, refugiándose en la Cueva, imploró la protección divina.
Las tropas cristianas lo eligieron como el hombre que los había de liderar, y así lo proclaman en el año 718, fecha que se toma como inicio de La Reconquista, pero no es hasta el año 722 cuando tiene lugar la Batalla de Covadonga, en la cual las tropas cristianas se proclaman vencedoras. Tras la batalla, Pelayo fue aclamado rey o líder de los asturianos y durante 57 años estableció la capital del Reino en Cangas de Onís. Juró sobre una cruz de madera de roble, que posteriormente fue recubierta de oro y piedras preciosas. Es la llamada Cruz de la Victoria, actualmente en la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo y una de las piezas de orfebrería alto medieval más importante que se conocen en Europa. En numerosas pinturas prerrománicas asturianas aparece representada esta cruz con las letras del alfabeto griego alfa y omega, es decir, principio y fin, como Dios es principio y fin de todas las cosas.
A su muerte, en el año 737, fue enterrado en la que hoy conocemos como iglesia de Santa Eulalia de Abamia, aunque posteriormente sus restos se trasladaron a la Santa Cueva en tiempos de Alfonso X “El Sabio”, ya en siglo XIII. En realidad pudiera ser que sólo se llevara algún resto porque, según comenta el Conde de la Vega del Sella en su obra El dolmen de la Capilla de Santa Cruz, según versión oída a un testigo presencial, en la visita que hizo el Rey Alfonso XII al Santuario de Covadonga, fueron examinados los sepulcros que allí se encuentran, no hallándose en el de Pelayo más que un fémur de grandes dimensiones y una chapa delgada de plata en forma de doble cinto”.
Su hijo Favila es quien le sucede en el trono. Bajo su corto mandato, que apenas dura dos años (737-739), como es sabido a causa de las feroces garras de un oso en la cercana localidad de Llueves, casi no existen hechos que resaltar, excepto la construcción de la capilla de la Santa Cruz, que fue edificada sobre un dolmen pagano para venerar la tosca cruz de roble que su padre había enarbolado como símbolo del cristianismo en la batalla de Covadonga.
Esta es la primera capilla edificada en nuestro concejo, puesto que la de Covadonga es posterior. Fue levantada en el año 740 por el rey Alfonso I, quien estaba casado con Hermesinda, hermana de Favila e hija de Pelayo. Seis años más tarde (746), y según la tradición, es el mismo Alfonso I quien funda el monasterio de San Pedro de Villanueva, regido por monjes de San Benito hasta la desamortización de 1835. Esta orden benedictina es la que se cree como la primera orden que rige el Santuario de Covadonga y la iglesia de Cangas de Onís.

La época de la monarquía asturiana marcará a partir de entonces el devenir del cristianismo. Durante el reinado de Alfonso I llegó a Liébana el Lignum Crucis. Bajo el reinado de Silo, Beato de Liébana defiende la ortodoxia y la hace triunfar con la ayuda del Papa y de Carlomagno frente al adopcionismo, que intentaba degradar la divinidad de Cristo. Bajo el mandato de Alfonso II, se descubre el sepulcro de Santiago y éste es el primero en peregrinar, iniciando así el hoy denominado Camino de Santiago. También llegó a Oviedo el Arca Santa junto con el Santo Sudario, que fueron y son objeto de numerosas peregrinaciones. Ante estos hechos tan transcendentes podríamos hacernos la siguiente pregunta: ¿Cuántas regiones de Europa han hecho una aportación similar a la historia del catolicismo?.
Javier Remis Fernández
(Primer capítulo del Libro Cangas de Onís, historia de una parroquia)

sábado, 6 de abril de 2013

COVADONGA, Música desde los más alto.

El real sitio, sede de la presentación de un CD con piezas grabadas con el órgano mayor, con el que se pretende proyectar la imagen del santuario fuera de Asturias.

No había escenario mejor. El imperial sonido del órgano mayor ubicado en lo alto de la basílica de Covadonga actuó ayer de improvisado expositor para dar a conocer una obra musical que ayer vio la luz por primera vez en forma de CD. El organista Heinrich Walther, protagonista del disco, fue el perfecto maestro de ceremonias. Nada mejor que una demostración de su sapiencia musical para poner los dientes largos a los numerosos amantes de la música de órgano que ayer se dieron cita en el Real Sitio.
El CD presentado ayer en la Casa Capitular de Covadonga muestra una deliciosa combinación de piezas para órgano de Mozart, Brahms, Liszt y Bach, interpretadas por Walther en el órgano mayor de la basílica de Covadonga y en el órgano de la iglesia de Santo Tomás de Cantorbery de Avilés. Ambos instrumentos han sido creados por los talleres del maestro organero Federico Acitores. La edición del CD que se pondrá a la venta para su distribución en España y Europa, ha sido producida por la discográfica alemana «Organum Classics», especializada en la edición y difusión de música de órgano.
El compacto podrá ser adquirido también en las tiendas del Real sitio con el objetivo de poner a disposición de peregrinos y visitantes la calidad musical de un instrumento que a diario acompaña las celebraciones litúrgicas de la basílica de Covadonga. El abad de Covadonga, Juan José Tuñón Escalada, destacó durante la presentación que «con la colaboración de unos pocos pueden salir grandes cosas». Uno de los objetivos de este disco es según el abad proyectar la imagen de Covadonga y de Avilés fuera de Asturias, así como transmitir la espiritualidad que emana del Real Sitio.
Tuñón Escalada destacó la apuesta por la potenciación musical a través de las diferentes actividades llevadas a cabo por la Escolanía o de los cursos de verano organizados para jóvenes músicos, proyectos estos que forman parte del ámbito pastoral del Santuario de Covadonga en su vertiente cultural.
Heinrich Walther profesor en el Conservatorio Superior de Friburgo y los Conservatorios Superiores de Música Sacra de Heidelberg y Rottemburgo del Néckar, además de organista titular de la iglesia de Saint-Matthieu de Colmar (Francia), aseguró poco antes de interpretar algunas de las piezas incluidas en el CD que para él ha sido «un placer grabar este disco con estos instrumentos».
Publicado por Emilio G. Cea
La Nueva España, 6 de abril de 2013

jueves, 28 de febrero de 2013

PERSONAS DE CANGAS DE ONÍS INCIARON Y FINALIZARON LA RECONQUISTA


CANGUESES EN GRANADA, (LOS GANAPANES)
NUEVO LIBRO DE JOSÉ MANUEL TRESPANDO
 
El pasado viernes 15 de febrero se presentó en la Casa de Cultura de Cangas de Onís el nuevo libro de José Manuel Trespando Corredera titulado “Cangueses en Granada, los Ganapanes” que surge como fruto de duros e intensos años de trabajo de investigación en numerosos archivos y bibliotecas de distintas localidades españolas.
Trespando, tras percatarse años atrás del numeroso número de personas fallecidas en la ciudad de Granada que eran originarios o naturales del concejo de Cangas de Onís comenzó una labor de investigación en archivos y bibliotecas para poder descifrar la conexión entre las ciudades que fueron origen y fin de la Reconquista.
Las investigaciones no tardaron en fructificar como nos dice José Luis Vega, Presidente de la Asociación Cultural Abamia, entidad patrocinadora de la edición junto con el Ayuntamiento de Cangas de Onís, en el prólogo donde cuenta que  “posteriores pesquisas afirmaron la sospecha, fruto de la cual es este singular estudio que hoy publicamos, el primer paso, quizá, de una más profunda investigación que nos permita decir que si en Covadonga los naturales de este concejo de Cangas de Onís comenzaron la recuperación para la fe cristiana del territorio hoy llamado España, también en Granada los hubo en la toma de la última de las posesiones musulmanas y por tanto en el punto final de la Reconquista”.
En la conquista de Granada participaron miles de hombres venidos de diversos lugares pero según Trespando comenta en su libro,  a tenor de las fuentes documentales una de las regiones que más peones aportó fue la de Asturias. Algunos de esos peones formaron después parte de los nuevos pobladores que originaron la expansión de la ciudad de Granada. Uno de los barrios que más proliferó fue el de Bibarambla  donde a comienzos del siglo XVI se construye la iglesia de Santa María Magdalena. Asturianos  fueron también los responsables de erigir sobre el solar de una de las mezquitas del barrio la primitiva iglesia bajo la advocación de Nuestra Señora y de San Roque. Pronto la iglesia se quedó pequeña y se le fueron agregando nuevas capillas laterales a lo largo de los siglos. Ya en 1789 Domingo Peláez y José Remis construyen una puerta lateral que finalizan diez años más tarde.
En esta iglesia de la Magdalena grupos de “asturianos” “montañeses”, “ganapanes, “palanquines” o “trabajadores de la plaza” (se refiere a las de Bibarrambla y de la Alhóndiga Zaida), según cita la documentación consultada por Trespando y siguiendo las tendencias de aquellos tiempos, fundaron Hermandades y Cofradías. Entre éstas se encuentra la Hermandad de Nuestra Señora y San Roque que ya en el siglo XVI evoluciona y pasa a denominarse Hermandad de Nuestra Señora y Ánimas del Purgatorio.
Pronto surgieron diferencias entre ésta última hermandad y otra de las presentes en la Magdalena, la denominada de Nuestra Señora de Candelaria. Iniciaron entonces un largo periodo de litigios que minaron enormemente las arcas de la hermandad consecuencia que, a su vez, supuso disputas internas dentro de la misma hasta llegar al punto de tener que disolverse a finales del siglo XVII. Un sector de la misma constituye la Cofradía de Ánimas, mientras el resto, “los montañeses” a fecha 24 de febrero de 1702 forman la Hermandad de Nuestra Señora de Covadonga. Fueron Domingo Fernández, Francisco García, Domingo de Mier, Cosme González, Pedro Corao, Juan de Otedo, Juan de la Huerta, Pedro Posada, Francisco Fernández y Cosme García quienes asentaron a los nuevos cofrades y quienes determinaron constituir la nueva hermandad en la sacristía de la misma iglesia de la Magdalena.
Rápidamente fueron adquiriendo bienes como “coronas de plata, cetros, mantos, candelabros, arañas y un sinfín de alhajas” necesarias para el culto dedicado a Nuestra Señora que aparecen reflejados en distintos inventarios del archivo parroquial. En estos se cita una imagen de Nuestra Señora de Covadonga con el niño en brazos, varios cuadros de “nuestra señora”, otros diez de los Apóstoles y “un lienço fino, con la imagen de la antigua de Covadonga con el santo Principe Dn Pelaio con marco dorado embutido en el retablo”.
Ya en 1810, tras entrar en vigor los decretos del gobierno de José Bonaparte relativos a la supresión de las órdenes religiosas y tras la fiscalización de las pinturas que se encuentran en la iglesia de la Magdalena, la Hermandad de Nuestra Señora entra en un  proceso de lenta desaparición que finaliza en 1820.
Si nos fijamos en los apellidos de muchas de las personas que constituyeron dicha hermandad a lo largo de su historia podemos observar que muchos de ellos están localizados en pueblos del concejo de Cangas de Onís como Intriago, Soto de la Ensertal, Llenín, San Martín de Grazanes, Beceña, Tárano, Gamonedo, Llano de Con o Mestas pueblo, éste último donde aparecen en los libros parroquiales una serie de defunciones en la ciudad de Granada.
En éste libro, José Manuel Trespando abre una interesante vía de investigación de una parte de nuestra historia hasta ahora por nadie explorada y que conecta con esos primeros sucesos acaecidos en Covadonga, origen de nuestra historia y origen de nuestro concejo.  

sábado, 25 de agosto de 2012

Novena en honor de Nuestra Señora de Covadonga 2012


Monseñor Renzo Fratini, nuncio apostólico en España, abrirá el próximo día 30 la novena a Nuestra Señora de Covadonga, que se desarrollará hasta el día 7 de septiembre, con el título «¡María, dichosa tú, que has creído!». La cercanía de los actos religiosos se nota ya en el santuario, donde ayer se desarrollaron varias obras para adecentar algunos rincones. La jornada de ayer fue, además, una de las más multitudinarias en Covadonga, donde se registraron colas para acceder a la santa cueva.
La novena, que dará comienzo a las seis de la tarde con la celebración de la santa misa en la basílica, para proceder posteriormente al rezo del rosario en procesión con la imagen de la Santina hasta la cueva, orienta su atención al «Año de la fe», que se inicia en octubre con ocasión del 50 .º aniversario de la apertura del concilio Vaticano II.
El viernes día 31, el arcipreste del Nalón, José Ángel Pravos Martín, se encargará de predicar la misa de la novena, bajo el título «Lo imposible se hace posible cuando Él nos anuncia su salvación». Le seguirán los arciprestes de Villaviciosa, Gaspar García Muñiz, el sábado 1 de septiembre; el de Siero, José Julio Velasco Rolaño, el día 3; el de Villaoril, Jesús Emilio Menéndez Menéndez, el día 4; el del Eo, Jorge Cabal Fernández, el día 5, y el de Llanes, Francisco Javier Panizo Calvo, el día 6 de septiembre.
El domingo 2 de septiembre oficiará la santa misa de la novena el arzobispo de Oviedo, monseñor Jesús Sanz Montes, que contará con la asistencia de los obispos de la provincia eclesiástica de Oviedo; en tanto el viernes 7 de septiembre, será el turno de predicación para al abad del real sitio, Juan José Tuñón Escalada, con el título «María y los apóstoles, la Iglesia que acoge al Espíritu», fecha ésta en la que, a las 22.00 horas, se celebrará la vigilia de oración con los jóvenes.
Como ya es tradición, la solemnidad de Nuestra Señora de Covadonga y Día de Asturias tendrá lugar el 8 de septiembre, a las doce del mediodía, con la eucaristía en la basílica del santuario presidida por el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes. Además, este año ofrecen el ramu a la Santina las parroquias de Santa María, de Posada de Llanes; Santa Eulalia, de Ardisana; Santa María Magdalena, de Rales; San Pedro, de Vibaño; Nuestra Señora de Covadonga, de los Callejos; San Juan, de Caldueño, y Santa Eugenia, de Meré.               
Publicado por J.M. Carbajal
Diario La Nueva España, 24 agosto de 2012 
 

sábado, 4 de agosto de 2012

IV Ciclos de conciertos de órgano de Covadonga

Por cuarto año consecutivo, al acercarse la cita diocesana de la novena a la Santina, el Santuario de Covadonga se prepara para este acontecimiento con un ciclo de cuatro conciertos de órgano los días 5, 12, 19 y 29 de agosto.
Invitados por el Cabildo del Real Sitio participarán los organistas José María Martínez, director del Conservatorio de Avilés y organista de Santo Tomás de Cantorbery; Fernando Álvarez, organista del Santuario de Nuestra Señora de Covadonga, y Rubén Díez García, sacerdote, licenciado en la especialidad de órgano por el Pontificio Istituto di Musica Sacra en Roma. Mientras que el día 19, acompañados por el organista de la Basílica, lo harán Jaime Menéndez Corrales, organista litúrgico en Soto del Barco, y Víctor Urdialez Ruíz, antiguo escolano de Covadonga.
Los tres primeros conciertos serán a las cuatro y media de la tarde, en el órgano mayor de la basílica de Covadonga, mientras que el del miércoles 29, será a las siete de la tarde, en la Real Colegiata de San Fernando.

miércoles, 25 de julio de 2012

Cursos Musicales de Verano en Covadonga

Desde el 27 de julio y hasta el 2 de agosto se desarrollará en el Santuario de Covadonga un curso intensivo de perfeccionamiento musical organizado por la Asociación Española de Amigos de la Viola (AESAV) y que cuenta con la colaboración del Cabildo del Real Sitio. Los profesores que imparten el curso son:  David Ballesteros, Violín (London Shimphony Orchesta);  Felipe Rodríguez, Violín Concertino (Orquesta Gubelkian, “Trío Arriaga”); Luis Magín, Viola Concertista, profesor del Conservatorio Superior de Música del Principado de Asturias (CONSMUPA); Adolfo Gutiérrez, Violonchelo Concertista de la Escuela Katarina Gurska y Rubén Abel, Guitarra Concertista y profesor del Conservatorio superior de Música del Principado de Asturias (CONSMUPA). El curso se desarrollará en el edificio de la Escolanía y constará de 5 clases individuales, clases magistrales colectivas, talleres, charlas y conciertos.
El primero de los conciertos será el sábado día 28 de julio a las siete y media de la tarde en la Iglesia de la Colegiata de San Fernando y correrá a cargo de los profesores del Conservatorio Superior de Música, “Eduardo Martínez Torner”, del Principado de Asturias, Luis Magín Muñiz (Viola), Rubén Abel Pazos (Guitarra) y Antonio Peña (Violonchelo) los cuales ofrecerán un repertorio de  música española.

sábado, 14 de julio de 2012

La emigración asturiana en Venezuela restaura la exedra del altar de la Santina

La restauración de la simbólica exedra que rodea el altar e imagen de la Santina, en la santa cueva de Covaonga, será sufragada por la emigración asturiana en Venezuela. Otros elementos ornamentales y de uso litúrgico que forman parte del altar y capilla de la santa cueva también serán objeto de tareas de restauración. Una comisión formada por profesionales en arquitectura, historia y arte, y en la que participa también algún profesor de la Universidad de Oviedo, asesorará y seguirá el proceso restaurador.
El autor de la Exedra fue Juan José García, oriundo de una familia asturiana pero nacido en Madrid y máximo representante de la orfebrería española en sus tiempos. Consiguió numerosos premios tanto nacionales como internacionales por su arte y entre sus obras merecen destacar la corona y aureolas de la Virgen de la Almudena, la reconstrucción de la imagen de la Virgen de Ujué, en Navarra y el altar mayor de la Iglesia de Santo Tomás de Avilés.
Da la casualidad de que dicha Exedra, junto al frontal del altar de la Santa Cueva que representa la batalla de Covadonga, fueron realizadas por Juan José García y se presentaron al público por primera vez en una exposición organizada por el Centro Asturiano de Madrid, en el Salón de los Espejos de uno de sus locales de la Calle Arenal nº 9. Allí estuvieron ambas piezas expuestas desde  día 4 hasta el día 12 de mayo de 1956.
No es ésta la primera restauración que sufre la Exedra ya que con anterioridad, en 1971 y debido a las condiciones de frío y humedad que hay en la Santa Cueva, tuvo que ser restaurada por Pedro Álvarez Miranda.
Con esta intervención se pretenden conservar y mantener diversos elementos ornamentales y litúrgicos situados en el altar de la patrona de Asturias, que se encuentran considerable y notoriamente afectados por el paso del tiempo y la alta humedad de la gruta. El singular carácter espiritual e histórico de la santa cueva hace que sea lugar de ineludible visita en Covadonga, siendo millares los peregrinos y visitantes que pasan por ella a lo largo de todo el año. Razón por la que constituye un importante y destacado referente de Covadonga.
De este modo, en el mismo corazón del santuario mariano de Covadonga, y junto a la imagen de la Santina, quedará también testimoniada la devoción de la emigración asturiana a la patrona de Asturias, sirviendo de referencia a los descendientes de esa emigración que con emoción acuden periódicamente al real sitio.

Parte de esta información ha sido publicada por J.M. Carbajal en La Nueva España 13/07/2012 el resto por Javier Remis Fernández

jueves, 12 de julio de 2012

V Curso de Verano en Covadonga. “Las Raíces Cristianas de Europa”

A partir de hoy, jueves 12 de julio, la Asociación Católica de Propagandistas desarrollará en Covadonga el quinto curso de verano  que lleva por título Las Raíces Cristianas de Europa. En dicho curso un grupo de pensadores reflexionarán sobre la identidad cultural, histórica, política y cristiana del viejo continente.
La inauguración del curso es a las 18 horas y correrá a cargo del Abad del Real Sitio. A continuación el obispo de Lugo, don Alfonso Carrasco Rouco, intervendrá en una “Lección Inaugural”.
En estas ponencias que se desarrollan en Covadonga, hasta el sábado 14 de julio, intervendrán don Juan Caamaño Aramburu, Licenciado en Ciencias Religiosas y responsable de las Jornadas de Católicos y Vida Pública; don Agustín Domingo Moratalla, profesor de Política y Moral de la Universidad de Valencia; dña. Mercedes Soto Falcó, Diplomada en Ciencias Religiosas y perteneciente al Movimiento Schonsttat; don Teófilo González Vila, Catedrático de Filosofía; don Andrés ollero Tassara, Catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad Juan Carlos I y don Benigno Blanco Rodríguez, miembro de la Pontificia Academia Pro Vita y Presidente del Foro Español de la Familia.

martes, 10 de julio de 2012

Presentación de Las Edades del Hombre en Covadonga

El miércoles, 5 de julio se presentó en Covadonga la decimoséptima edición de la exposición  “Las Edades del Hombre” que este año se celebra en Oña (Burgos). Dicha exposición, que lleva por título MONACATUS, se desarrollará entre el 23 de mayo y el 4 de noviembre de 2012 en el Monasterio de San Salvador de Oña sin lugar a dudas un lugar de excepcional para disfrutar de la belleza del arte en un entorno con más de mil años de antigüedad.
Esta magnífica muestra de arte sacro cuenta con un total de 138 obras artísticas y su principal argumento expositivo gira en torno a la vida monástica de la iglesia católica, gracias al rico patrimonio religioso-cultural de los monasterios de Castilla y León.
Las entradas para menores de 12 años es gratuita, para el resto es de 3 euros. También existen visitas guiadas de unos 50 minutos de duración cuyo coste es de 50 euros hasta un máximo de 20 personas pero para estas es necesario hacer reserva. Para todos aquellos que la quieran visitar hemos de decir que los horarios son de martes a jueves de 10 a 14 h. y de 16 a 20. Sábados, domingos y festivos de 10 a 20 h. en horario ininterrumpido. Los lunes permanecerá cerrada.

viernes, 22 de junio de 2012

Las Marías de los Sagrarios en Covadonga

La Congregación de las Marías de los Sagrarios fue fundada por el Beato Manuel González García con el fin de acompañar y reparar a Jesús  Sacramentado. El 4 de Marzo de 1910, en Huelva, dando un retiro mensual a las señoras de su parroquia, comunica la idea, que tiene perfiles y fuerza de llamamiento fundacional. Será el comienzo de la Unión Eucarística Reparadora (UNER). En Asturias aún tardarían dos años más, en 1912, aunque no es hasta el 15 de diciembre de 1916 cuando es oprobada la Obra de las Marías de los Sagrarios por el entonces Obispo de la Diócesis de Oviedo Mons. Francisco Javier Baztán y Urniza.
Su primer director fue el padre Ibáñez Ibeso S.J. y dentro de la primera Juntra Diocesana, estaban doña Teresa Collantes de Herrero como Presidenta Honoraria, doña Gertrudis Álvarez Mir como Presidenta, doña Julia Feito de Soto como Vicepresidenta y doña María Antonio de Bustamante como Secretaria.
Este viernes, día 22 de junio, como cada año, las Marías de los Sagrarios peregrinan a Covadonga. Éste es para ellas un año especial celebran su primer centenario en Asturias. Las Marías de los Sagrarios de Asturias, sin embargo, no hicieron su primera peregrinación a Covadonga hasta el año 1918, fecha que coincide con la de la coronación canónica de la Virgen y con el XII centenario de la conmemoración de la batalla de Covadonga.
Para darnos cuenta lo grandiosa y fervorosa que es esta tradición podemos decir que ya en el año 1934 legaban al Santuario en torno a unas cuatro mil Marías de los Sagrarios. Hoy, peregrinan cerca de doscientas. Esperemos que estas sepan transmitir esa fe y devoción a familiares, personas y amigos para que con el paso del tiempo generaciones futuras puedan continuar con esta tradición.

sábado, 2 de junio de 2012

Encuentro por la mejora de la educación en Covadonga

Se celebran los días 1,2 y 3 de junio de 2012 en Covadonga las I Jornadas intercantábricas del Fórum Europeo de Administradores de la Educación del Principado de Asturias (FEAEA). Dichas jornadas van dirigidas a profesionales, estudiantes, familias e instituciones relacionadas e interesadas en la infancia y están organizadas por el Fórum Europeo de Administradores de la Educación del Principado de Asturias (FEAEA).
FEAEA es una red de personas interesadas en la creación de conocimiento, en el trabajo colaborativo, en el enriquecimiento mutuo, en la innovación y en el cambio en educación participando en la construcción de acuerdos con familias, profesionales, instituciones y con la sociedad en su conjunto. Es más, estas jornadas llevan por título “Retos y respuestas para la educación infantil en momentos de cambio”.
Estas jornadas tienen como finalidad generar un espacio de encuentro en el que participarán los Forums de Euskadi, Galicia, Cantabria y Asturias para abordar las últimas aportaciones científicas y didácticas en el ámbito de la educación infantil; conocer las buenas prácticas que de forma contrastada se están desarrollando en estas regiones y profundizar en las políticas educativas que las avalan.
Las jornadas combinarán ponencias, mesas redondas, y talleres que tratarán de favorecer la comunicación entre los asistentes, el intercambio de experiencias y el aprendizaje entre iguales; metodología que considera esta organización como útil y eficaz para promover redes de trabajo para desarrolar proyectos innovadores en colaboración.

viernes, 25 de mayo de 2012

Favila, de Carlos María Esquivel

Obra perteneciente a la serie cronológica de los Reyes de España del Museo del Prado y depositada en el Museo de Covadonga.
En éste lienzo Favila viste manto rojo sobre una túnica que parece ser azulada y rematada, al igual que la de su padre, con ribetes dorados y pedrería. De figura frontal y estática, en la mano derecha lleva una lanza que puede representar la afición de éste a la caza, descansando la izquierda sobre la empuñadura de su espada. En la cabeza lleva un casco de guerrero, luciendo larga melena y barba.
Hijo de Pelayo, a quien sucedió en el trono, su reinado apenas duró dos años. Se casó con Froiliuba y tuvo una hija llamada Favinia que contrajo matrimonio con el duque Luitfred de Suevena.. Se le conoce por su fatal muerte en las garras de un oso durante una cacería en Llueves (pueblo cercano a Cangas de Onís),
No se caracterizó éste por las luchas contra el invasor, sino que trató más de satisfacer sus gustos y aficiones, siendo el único hecho relevante el mandato de construir una iglesia en Cangas de Onís en honor a la Santa Cruz.
Esta iglesia se construyó sobre un antiguo dolmen y fue edificada para venerar la cruz de madera de roble que su padre llevó como estandarte en la Batalla de Covadonga. Reedificada en 1632 y destruida de nuevo en 1936, durante la Guerra Civil Española,  se vuelve a construir por Luis Menéndez Pidal y Antonio Capitel, conservándose hoy en día el dolmen y una réplica de la lápida de fundación que viene a decir lo siguiente: “Sea agradable a Cristo esta Iglesia por el trofeo de la Cruz, la cual su siervo Favila edificó con su probada fe, con Froiluba su mujer y sus hijos, los cuales por tu merecimiento ¡Oh Cristo!, tengan cumplida gracia y después de esta vida misericordia eterna”[1] ( 27 de octubre del año 737).
Falleció en el año 739 y fue enterrado en esta misma iglesia lugar en el que también, años más tarde, reposarían los restos de su esposa Froiliuba.


[1] Luciano López y García-Jove. Historia de los Reyes de la Monarquía Asturiana. 2ª edición. 1974. Gráficas Lux.

Don Pelayo, de Luis de Madrazo

Obra perteneciente a la serie cronológica de los Reyes de España del Museo del Prado y depositada en el Museo de Covadonga.
En el lienzo Pelayo aparece representado como un guerrero que se disponerse a la acción al aparecer éste desenvainando su espada y tener ligeramente adelantado el pie derecho. Viste manto blanco sobre una túnica roja rematada con ribetes dorados que se decoran con abundante pedrería. En la mano derecha sostiene una espada, mientras que en la izquierda lleva una cruz de madera, que se supone es la de la Victoria.
Su figura, de gran fuerza, se enmarca en un paisaje agreste como el de Covadonga, bastante montañoso y rocoso. Éste parece estar situado dentro de la Cueva. A la derecha, muy difuminado, podemos percibir una cascada de agua que también podría hacer alusión al típico chorrón que hay bajo la Santa Cueva, mientras que al fondo en un cielo tormentoso parece abrirse una luz o resplandor que puede representar el nuevo amanecer.
No existe ningún documento que nos dé constancia de los orígenes de Pelayo, mientras que unos lo sitúan en Toledo,  en Tuy (Galicia), o en Cantabria, otros sin embargo, los que somos asturianos, decimos que era Astur. Lo que sí se sabe es que era hijo del duque fáfila, que lucho como espatario al lado de don Rodrigo en la Batalla de Guadalete (año 711) y que con un pequeño grupo de tropas vencidas llegó a Covadonga para refugiarse. Aquí incitó a la población a manifestarse contra el dominio musulmán y refugiándose en una cueva, donde un ermitaño custodiaba una imagen de la Virgen, imploró la Protección Divina.
Las tropas cristianas lo eligieron como el hombre que los había de liderar, y así lo proclaman en el año 718, fecha que se toma como inicio de La Reconquista, pero no es hasta el año 722 cuando tiene lugar la Batalla de Covadonga, en la cual las tropas cristianas se proclaman vencedoras.
Una vez consolidada la monarquía asturiana establece la corte en Cangas de Onís, que durante cincuenta y siete años será la capital del Reino Astur.
A su muerte, en el año 737, es enterrado en una iglesia cercana a Covadonga, llamada Santa Eulalia (o Santa Olalla) de Abamia, aunque posteriormente, sus restos son trasladados a la Cueva en tiempos de Alfonso X “el Sabio”[1].
En el sepulcro actual se puede leer la siguiente inscripción:
AQVI YAZE EL S REY DON PELAIO
ELLETO EL ANO DE 716 QVE EN
ESTA MILACROSA CVEBA COME
NZO LA RESTAURACION  DE ESPA
NA BENZIDOS LOS MOROS FALLECIO
ANO 737 Y LE ACOPAÑA SS MVSER Y ERMANA

[1] Pudiera ser que se llevara sólo algún resto, porque según comenta el Conde de la Vega del Sella, en su obra, El dolmen de la Capilla de Santa Cruz, (Memoria núm. 22. Junta para la Ampliación de Estudios, 1919, pp. 37-38): Según versión oída a un testigo presencial, en la visita que hizo el Rey Alfonso XII al Santuario de Covadonga, fueron examinados los sepulcros que allí se encuentran, no hallándose en el de Pelayo más que un fémur de grandes dimensiones y una chapa delgada de plata en forma de doble cinto”.

domingo, 13 de mayo de 2012

HIMNO DE LA VIRGEN DE COVADONGA

Bendita la Reina de nuestra montaña,
Que tiene por trono la cuna de España
Y brilla en la altura más bella que el sol.
¡Es madre y es Reina! Venid, peregrinos,
Que ante ella se aspiran amores divinos
Y en ella está el alma del pueblo español.

Dios te salve, Reina y Madre
Del pueblo que hoy te corona,
Y en los cánticos que entona
Te da el alma y corazón.
Causa de nuestra alegría,
Vida y esperanza nuestra,
Bendice a la patria y muestra
Que sus hijos tuyos son.

Como una estrella del alba,
Brilla anunciando la gloria;
Y es el pórtico su gruta
Del templo de nuestra historia;
Ella es el cielo y la patria,
Y el heroísmo y la fe;
Y besa el alma de España
Quien llega a besar su pie.

¡Virgen de Covadonga, Virgen Gloriosa!
Flor del cielo que aromas nuestra montaña;
Tú eres la más amante, la más hermosa,
Reina de los que triunfan, Reina de España.
Nuestros padres sus ojos a Ti volvieron,
Y una patria en tus ojos adivinaron;
Con tu nombre en los labios por Ti lucharon,
Con tu amor en las almas por Ti vencieron.

Bendita la Reina de nuestra montaña,
Que tiene por trono la cuna de España
Y brilla en la altura más bella que el sol.
¡Es madre y es Reina! Venid, peregrinos,
Que ante ella se aspiran amores divinos
Y en ella está el alma del pueblo español.

martes, 1 de mayo de 2012

Orígenes de la fiesta de Covadonga en Méjico.

El origen de las fiestas dedicadas a Ntra. Sra. de Covadonga en Méjico se debe al empeño de siete asturianos, allí residentes, de extender la devoción a la Virgen de Covadonga en aquel lejano país. Para ello acordaron en 1773 solemnizar los cultos y celebrar anualmente la fiesta el día del Patrocinio. Los nombres de estos asturianos son: el Licenciado D. Vicente de Soto, Capellán del Convento de Religiosas de Valvanera, don Francisco Meléndez, don Toribio Noriega, don José González Guerra, don Francisco Fernández Canel, don Fernando Argüelles y don Juan González Guerra. Ellos fueron quienes acordaron el celebrar los cultos en la Iglesia de las Religiosas de Valvanera y costear los gastos ocasionados por tales motivos.
Debido al entusiasmo y la devoción de los fieles, tan sólo seis años más tarde la reducida Iglesia de Valvanera se quedó pequeña ante la enorme masa de gente que acudía allí a celebrar la festividad de la Virgen. Decidieron entonces trasladar los cultos a la Iglesia de Santo Domingo, una de las iglesias de mayor capacidad que existían en la capital azteca, y encargaron construir un retablo con la imagen de la Virgen de Covadonga que se colocó en el crucero de la citada iglesia. Para ello, realizaron una colecta y acordaron que en años sucesivos se destinara un mínimo de 4.000 pesos para poder continuar con dicha tradición.
Deseando asegurar a perpetuidad esta celebración se reunieron los naturales y originarios del Principado de Asturias y convinieron que el medio más oportuno para continuar celebrándola era promover que se fundara una congregación que llevara el título de Nuestra Señora de Covadonga. Para tal efecto redactaron las Constituciones por las que habían de regirse remitiéndoselas, por mediación de don Martín Mayorga, entonces Virrey interino de la Nueva España, al rey Carlos III, dignándose éste el aprobarlas de acuerdo al informe del Fiscal del Reyno en fecha tres de julio de 1784.
Estas Constituciones fueron una copia de las que regían en la Congregación de Nuestra Señora de Covadonga de Madrid y fueron impresas en Méjico en 1785 bajo el título de: “CONSTITUCIONES DE LA CONGREGACIÓN DE NUESTRA SEÑORA DE COVADONGA, DEFENSORA Y RESTAURADORA DE LA LIBERTAD ESPAÑOLA, FUNDADA BAXO LA REAL PROTECCION POR LOS NATURALES Y ORIGINARIOS DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS, Y OBISPADO DE OVIEDO”. En la parte final también incluían una breve noticia de la antigüedad y de la situación del Santuario de Santa María de Covadonga, notas que habían sido tomadas en 1572 por el cronista Ambrosio de Morales en su “Viage Santo” realizado por los reinos de León, Galicia y Principado de Asturias bajo el encargo de Felipe II de reconocer las Reliquias de Santos, Sepulcros Reales y Libros Manuscritos de las Catedrales y Monasterios.

jueves, 26 de abril de 2012

La Santa Cueva en la actualidad

La última reforma, que comienza tras finalizar la Guerra Civil Española, es de mediados de los años cuarenta y se debe al insigne arquitecto D. Luis Menéndez Pidal, Miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y por aquel entonces Arquitecto Conservador de Monumentos Nacionales.
En la actualidad se puede acceder a la Santa Cueva por las escaleras del “perdón” o de las “promesas” con sus 105 escalones y también por el túnel que hay desde la explanada alta de la Basílica, construido en 1908 por César García de Castro. Durante las obras de Menéndez Pidal, debido a la fuerte masa de aire que entraba por este acceso, además de poder dar luminosidad y contar una impresionante vista de la Basílica, hacia la mitad se abrió un hueco donde se colocaron tres cruces de piedra. Éstas, en su base, llevan una inscripción en letras romanas que corresponde al año en el que fueron colocadas: MCMXLIV. (1944).
Si la opción elegida para el acceso a la Santa Cueva es la de las escaleras de las promesas antes de entrar en la antecueva nos encontraremos con un medallón de bronce en el que aparece la efigie de Juan XXIII, obra del escultor Gerardo Zaragoza, que recuerda la visita realizada en 1954 por el Cardenal Patriarca de Venecia, Giusseppe Roncalli, futuro Juan XIII.
La inscripción dice lo siguiente:
“YO AMO A LA MADONNA DE COVADONGA COMO LA AMÁIS VOSOTROS LOS ASTURIANOS. TENGO SU IMAGEN EN MI DORMITORIO Y PARA ELLA ES MI PRIMERA ORACION DE LA MAÑANA”.
La verja-puerta de hierro forjado con la que nos encontraremos al finalizar tras los últimos peldaños es obra del cerrajero de Toledo Julio Pascual.
Su inscripción nos dice:
 AQUÍ, AL NOMBRE DE LA MADRE DE DIOS,
DE ENTRE LAS ROCAS, SOBRE LAS CUMBRES,
SURGIÓ ESPAÑA.
A nuestra derecha, podemos ver una gran pila de agua bendita, tallada en piedra, con la inscripción ideada por el canónigo del Santuario el M. I. don Martín Andréu Valdés:
 + SANCTA * ET * INNOCENS * CREATVRA
AQVAE * SITIENTI * POPVLO * DE
PETRA * PRODVCTA+
+ IN * NOMINE PATRIS + ET FILII +
ET SPIRITUS SANCTI + AMEN +
  (“Santa e inocente criatura del agua sacada de la roca para el pueblo sediento. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén”).
Enfrente, hay dos lápidas de piedra que recuerdan la visita de la Reina Isabel II al Santuario.
La de la derecha dice:
                                                            EL DÍA 28 DE AGOSTO DE 1858
VISITARON ESTA SAGRADA CUEVA
SS. MM. Y AA. RR. LA REINA DE ESPAÑA
DÑA ISABEL II, SU AUGUSTO ESPOSO
D. FRANCISCO DE ASÍS
Y LOS SERENÍSIMOS SEÑORES
D. ALFONSO, PRÍNCIPE DE ASTURIAS,
Y Dª.  MARÍA ISABEL FRANCISCA DE ASÍS,
INFANTA DE ESPAÑA.
EN DICHO DÍA Y EN ESTE MISMO SITIO
LES FUE ADMINISTRADO A SS. AA. RR.
EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACION

y la de la izquierda:

EL 28 DE AGOSTO DE 1858
DESPUÉS DE RECORRER
APOSTÓLICAMENTE TODA ASTURIAS
SAN ANTONIO MARÍA CLARET,
PEREGRINO DE LA SANTINA,
CELEBRÓ LA EUCARISTÍA
EN ESTA SANTA CUEVA.

Subiendo los últimos nueve peldaños que hay hacia la cueva encontramos otra puerta de hierro forjado construida en los talleres de Lorenzana, de Oviedo, siendo la crestería, friso y cerrojo realizados por el anteriormente nombrado Julio Pascual.
Su inscripción por el lado de la antecueva es la siguiente:
 * SANCTA MARIA DE COBADONGA ORA PRO NOBIS *
Y ya dentro de la Cueva:
 *AVE MARIA - GRATIA PLENA,
DOMINVS TECVM, BENEDICTA TV
IN MVLIERIBVS *
Una vez dentro del lugar Santo, a nuestra derecha leemos una inscripción que nos recuerda que:
“En Covadonga nació la Institución Teresiana
fundada por Pedro Poveda
Canónigo de este Cabildo
1906 -1913
Aquí es donde se venera la imagen de la Virgen que es una talla de madera policromada del siglo XVI. Aunque se presenta vestida bajo su manto oculta una talla de popular belleza. En el año 1777 un incendió destruyó la primitiva imagen que era una sedente, es decir, estaba sentada mientras que la actual aparece erguida y fue una donación del Cabildo de la Catedral de Oviedo en el año 1778 como compensación a la pérdida sufrida de la imagen primitiva. Situada en la parte más próxima al fondo de la Cueva, puede ser visible desde la explanada construida bajo la misma a continuación del estanque. El altar es de piedra y lleva en su frontal una representación alegórica e idealizada de la batalla de Covadonga. Es una escena en que lo referente al cielo está en color celeste; los cristianos aparecen en plata y los musulmanes, en bronce. En el centro y a lo alto de éste aparece la imagen de la Virgen rodeada de ángeles que descienden en ayuda de los cristianos, los cuales, abanderados por Pelayo repelen el ataque de las tropas islámicas. Sobre la cabeza de la Virgen puede leerse la siguiente leyenda: EXVRGE – DOMINE – IVDICA – CAVSAM -  TVAM (Levántate, Señor; juzga tu causa). En la exedra semicircular que separa la imagen de la roca están representados (en unos arcos, imitación del prerrománico) los distintos reyes de la monarquía asturiana entre los que se encuentran Pelayo, Alfonso I, Fruela I, Alfonso II, Ramiro I, Ordoño I y Alfonso III. Forman un semicírculo en torno a la Virgen. En el frontal están los cuatro arcángeles: Miguel, Rafael, Gabriel y Uriel.
Tanto el frontal como la exedra fueron labrados por Juan José García, siendo quizás, en los años en que realizó estos trabajos, el más elevado representante de la orfebrería en España.
A la derecha, excavado en la roca, se encuentra el sepulcro de don Pelayo. Enterrado junto con su mujer Gaudiosa y su hermana en una iglesia cercana, llamada Santa Eulalia (o Santa Olaya) de Abamia (Corao), posteriormente sus restos fueron trasladados a la Santa Cueva en tiempos de Alfonso X “el Sabio”. Pudiera ser que se llevara sólo algún resto, porque según comenta el Conde de la Vega del Sella, en su obra, El dolmen de la Capilla de Santa Cruz, (Memoria núm. 22. Junta para la Ampliación de Estudios, 1919, pp. 37-38): “Según versión oída a un testigo presencial, en la visita que hizo el Rey Alfonso XII al Santuario de Covadonga, fueron examinados los sepulcros que allí se encuentran, no hallándose en el de Pelayo más que un fémur de grandes dimensiones y una chapa delgada de plata en forma de doble cinto”.
En un principio debió ocupar el sepulcro un lugar en el centro de la cueva, siendo trasladado después del incendio de 1777 al lugar que hoy ocupa. Desde entonces, sólo se han hecho en él pequeñas variaciones en su cerramiento. La inscripción que hay en su tumba dice lo siguiente:
AQVI YAZE EL S REY DON PELAIO
ELLETO EL ANO DE 716 QVE EN
ESTA MILACROSA CVEBA COME
NZO LA RESTAURACION  DE ESPA
NA BENZIDOS LOS MOROS FALLECIO
ANO 737 Y LE ACOPAÑA SS MVSER Y ERMANA

(Aquí yace el señor rey don Pelayo,
electo en el año de 716 que en
esta milagrosa cueva comenzó
la restauración de España.
Vencidos los moros, falleció
en el año 737 y le acompaña su mujer y su hermana).
La fecha grabada (716) es una errata de quien la esculpió ya que debería decir 718, año en el que Pelayo es aclamado como líder de la insurgencia cristiana.
Más escondido, en una covacha que hay entre el sepulcro de Pelayo y la imagen de la Virgen, se encuentra el de su yerno, Alfonso I “el Católico”, el cual descansa junto con su mujer Hermesinda, hermana del rey Favila. Fue devuelto a su anterior emplazamiento durante la reforma realizada por el Obispo don Benito Sanz y Forés. En él podemos leer la siguiente inscripción:
 AQVI YAZE EL CATOLI
CO Y SANTO REI  DON
ALONSO EL PRIMERO
I SV MVGER DONA ERME
NISENDA ERMANA DE DON
FAVILA A QVIEN SVZEDIO.
GANO ESTE REI MVCHAS VI
TORIAS A LOS MOROS. FALLECIO
EN CANGAS ANO DE 757.
La capilla actual sustituye a la anterior diseñada por el alemán Roberto Frassinelli y también es obra de Luis Menéndez Pidal. De línea clásica y estilo neorrománico, dentro acoge el Sagrario y está cubierta de madera dorada y policromada por el artista valenciano Juan Talens. En sus muros laterales interiores tiene la siguiente inscripción:

A MATRE – QUIDEM – VICTORIAM :
A FILIO VERAM NUTRITIONEN AD
VIAN SUSCIPIENTES
EX ADIPE – ENIM – FRUMENTI CIBAVIT-
ET DE PETRA MELLE SATURAVIT.
 
(Recibiendo de la madre la victoria – y -  por
medio de ella -  del hijo, el verdadero alimento
para el camino -  pues les alimentó con abundancia de trigo y los hartó con miel de la roca).
La inscripción, al igual que la de la pila de agua bendita que hay a la entrada de las escaleras de las promesas, fue realizada por el M. I. D. Martín Andréu Valdés, canónigo de Covadonga.
La campana de la capilla ha sido realizada según el diseño de Menéndez Pidal y regalada por el Ayuntamiento de Gijón el día del voto a la Santina. (Esta era una tradición en la que algunas Instituciones Asturianas ofrecían como ofrenda a la Virgen un regalo o presente).  Fundida en los talleres Adaro de la misma villa, en su aleación se emplearon diez kilogramos de plata. La inscripción que lleva fue pensada por el escritor de Gijón Eduardo Bonet y dice lo siguiente:
LLAMO AL PEREGRINO A LA MORADA DE SANTA
MARÍA DE COVADONGA, INSPIRADORA DE PELAYO,
REY DE GIJÓN.
DONADA POR EL ILTRE. AYUNTAMIENTO DE
GIJÓN. EN CONMEMORACIÓN DE SU VOTO
A COVADONGA – VII – SEPT – MCMXLIX.
En la parte delantera lleva el Escudo de Gijón, mientras que en la posterior aparece representada la Cruz de la Victoria.
En la actualidad esta Capilla se utiliza como Sacristía aunque, anteriormente, en los días más crudos de invierno, cuando era poca la gente asistente, se solía celebrar en ella la misa.
Hay también, en la Cueva, entre la capilla y la imagen de la Virgen, un sillón episcopal que descansa sobre dos osos, obra del escultor Gerardo Zaragoza. Tallado en piedra marmórea rojiza extraída del propio monte Auseva en su respaldo lleva el anagrama de Cristo, llevando grabado en sus laterales el nombre de los Obispos que pasaron por el gobierno de la diócesis durante el tiempo que duraron las obras de la Santa Cueva y que son los siguientes:
En lado derecho:
D. D. Emanuelle Arce Ochotorena
MCMXXXVIII- MCMXLIV
et
D. D. Bernardino de Arriba  Castro
MCMXLIV-MCMXLIX
Pontifical in Dioce. Oveten.  Muria
Obeurtivus
En el lado izquierdo:
D. D. Francisco Xav. Lauzurica Torralba
MCMXLIX Pontifical Dioce. Oveten. Muria
Obeurtibus.

El ambón del Evangelio, construido en bronce dorado, tiene forma de águila y ha sido una ofrenda del Ayuntamiento de Avilés a la Virgen. Su autor es el mismo que el de las puertas de entrada y lleva la siguiente inscripción:
OFRENDA A LA SANTISIMA VIRGEN DE
COVADONGA DEL EXCMO. AYUNTAMIENTO
DE AVILÉS Y SU CONCEJO.
8 DE SEPBRE. MCML
AVE MARIA, GRATIA PLENA, DOMINUS TECUM.

Javier Remis Fernández
Cayo González Gutiérrez