lunes, 12 de abril de 2010

Pedro Poveda. Un santo en Covadonga

El padre Pedro Poveda había nacido, el 3 de diciembre de 1874, en Linares Jaén. Era hijo de una familia muy cristiana formada por José Poveda y Linarejos Castroverde. Desde muy joven siente vocación por el sacerdocio y, en 1888, entra en el Seminario de Jaén.
En 1884 obtiene una beca para estudiar en el Seminario de Guadix (Granada), donde fue ordenado sacerdote el 17 de abril de 1897. Será durante sus primeros años co
mo sacerdote en el propio Guadix, cuando se traslada a vivir al barrio de las cuevas, para desde allí llevar a cabo su labor de apostolado entre los más pobres. Aporta recursos, predica misiones populares y organiza las Conferencias de San Vicente de Paúl, para despertar la sensibilidad de toda la población por la situación de indigencia de estos barrios.
En 1902, convencido de la importancia de la educación, funda las Escuelas del Sagrado Corazón para niños y niñas pobres, aplicando los métodos de la Escuela Nueva contextualizados para aquella población, al estilo de las Escuelas del Ave María, del Padre Manjón.
En 1906, el padre Poveda es nombrado canónigo de la basílica de Covadonga, donde perteneciendo a la junta de obras del Cabildo, se ocupó del remate de las obras de túnel de acceso a la Santa Cueva y de la finalización del Gran Hotel Pelayo. Impulsó notablemente las peregrinaciones a Covadonga organizando la Congregación Nacional de Nuestra Señora de Covadonga en el año 1908. A su vez, inició su proyecto de preparar profesores cristianos laicos para evangelizar y, para ello, publicó diversos escritos sobre la problemática educativa y la formación del profesorado.
En Gijón, en 1911, funda una Academia Pedagógica para maestros y, preocupado por la promoción de la mujer, abre una Academia Femenina para estudiantes de Magisterio.
En 1913, abandona Covadonga y regresa a Jaén, donde ayudado por la joven estudiante de la Escuela Superior de Magisterio Josefa Segovia, funda la Institución Teresiana. En la que se dedicará a trabajar con profesores y maestros.
En el año 1921, es nombrado Capellán Real, por lo que se tiene que trasladar a Madrid. Aquí trabajará muy activamente en la Comisión Nacional contra el Analfabetismo, en colaboración muy estrecha con la periodista y creadora de los sindicatos femeninos católicos de María de Echarri. Sobre todo su preocupación serán los marginados
La Institución Teresiana es aprobada por el Papa Pío XI en 1924 como Pía Unión de Fieles a nivel internacional para que hombres y mujeres, desde sus diversas profesiones y especialmente en el ámbito de la educación y la cultura, trabajen por la transformación humana y social, según el Evangelio. Se le confía la organización de las Estudiantes Católicas y de las Juventudes Femeninas Universitarias, pertenecientes a la naciente Acción Católica Femenina.
A partir de 1930, ingresa en la Hermandad del Refugio de Madrid para servir a los pobres, así como a los niños huérfanos y abandonados. Murió fusilado en Madrid el 28 de julio de 1936, a los 61 años de edad, por el bando republicano. Sus últimas palabras fueron:
Soy sacerdote de Cristo.
Fue beatificado en Roma en 1993 junto a Victoria Díez, también miembro de la Institución Teresiana, y canonizado en Madrid en 2003, por el papa Juan Pablo II.